Estudios Biblicos

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02 mayo 2018

Lección 9. Estudio Detallado

2.5.18
Nuestros estudios se han referido hasta ahora de modo principal, a la Biblia como conjunto, y a algunas amplias proporciones y temas de la misma. Hemos de esforzarnos en ver el paisaje en conjunto y tener amplias perspectivas. Pero la Biblia tiene que ser estudiada también con detalle. No sólo hemos de considerar el bosque; hemos de ocuparnos de árboles particulares, y continuando el símil, de las ramas, las ramitas y las hojas. El estudio más minucioso posible de la Palabra de Dios va a demostrarse que es útil en extremo. Es evidente que sólo podemos indicar el método y dar unas pocas ilustraciones. El campo es vasto y va a dar suficiente para la vida más larga dedicada al estudio. 

EL ESTUDIO DE LA BIBLIA LIBRO POR LIBRO. 
Este método consiste en estudiar cada libro de la Biblia por separado, analizando su contenido a luz de las circunstancias históricas en que fue escrito y las características personales de su autor. El primer paso en este método es escoger el libro no es tarea fácil como parece, por la razón que los libros son de diferentes tamaños, es aconsejable disponer de un tiempo considerable ya que nos puede llevar horas y hasta varias semanas. Algunos libros son cortos y llenos de exhortaciones prácticas, como las cartas paulinas, mientras que otros son largos y complicados en su contenido como las profecías de Ezequiel o Daniel. Lo más conveniente para empezar será elegir un libro corto, cuyo mensaje sea instructivo práctico y sencillo. El siguiente paso consistirá en leer el libro de una sola sentada, o en una sola vez, en un principio nos interesa leer el texto en su totalidad, a fin de obtener una impresión de su: 
1.- Estilo. 2.- Mensaje. 3.- Desarrollo. 4.- Conclusiones. 
Deseamos una perspectiva como aquel que sube un edificio y contemplar la ciudad completa. No será suficiente leer el libro en esta forma rápida y superficial solo una vez, hay que leerlo tres, cinco, ocho, diez veces más. Esta lectura repetida no es inútil pérdida de tiempo, pues constituye la piedra angular para la comprensión cabal del libro. Leerlo constantemente descubriremos la organización de su contenido y el desarrollo del pensamiento del autor. Al mismo tiempo es importante ir anotando las observaciones sobresalientes tales como: 
1.- ¿Quién escribió el libro? 2.- ¿A quién lo escribió? 3.- ¿Cuándo se escribió? 4.- ¿En dónde? 5.- ¿De qué trata en términos generales? 6.- ¿A qué conclusión llega? 
Hay libros que no especifican quién lo escribió, omiten el nombre de las personas a quienes se escribieron, olvidan dónde fueron escritos. El siguiente paso consiste en darle un título a cada capítulo, en una sola frase de su contenido, al terminar, podemos asignar un sólo título a todo el libro y escoger un versículo que sintetice su mensaje. Si el estudiante no tiene mucha experiencia en la formulación de bosquejos, no se debe desanimar y mucho menos claudicar, al comentario, estudiamos porque queremos aprender y para aprender es necesario trabajar. Aún cuando en un capítulo anterior señalamos el valor de los libros de consulta, es conveniente insistir que en la práctica de este método no se debe emplear tales ayudas, pues el estudiante se defraudaría a sí mismo. El valor de este método consiste en exigirle al estudiante que descubra por si solo que otros posiblemente que hayan descubierto, pero que ellos también lo hicieron de esfuerzo propio. 

EL ESTUDIO DE LA BIBLIA POR CAPITULOS. El primer paso consiste en leerlo varias veces el capítulo. A continuación es necesario estudiar el contexto. En algunos casos, la lectura de unos cuantos versículos del capítulo anterior, y otros pocos del capítulo que sigue, será suficiente para colocarnos en las circunstancias de que se está hablando. Ejemplo de esto sería: El capítulo 18 de Mateo que principia diciendo: "En aquellos tiempos" para saber cuáles eran aquellos tiempos, hay que leer algunos versículos del capítulo anterior. En seguida precedemos a dividir el capítulo en párrafos, después realizar un cuidadoso examen de las secciones en que hemos dividido el capítulo. ¿Qué lugares se mencionan? ¿Qué personas se nombran? ¿Qué doctrinas se formula, explicando o presentan? ¿De qué divisiones de tiempo se habla? (Horas del día, meses, años, estaciones del año, etc.). ¿Qué objetos se mencionan? Teniendo ya a la mano todo el material extraído del capítulo bajo análisis, nos corresponde decir: (Cuál es su enseñanza central, expresar en una corta oración lo que se enseña y buscar la manera de aplicaciones esa enseñanza a nuestra vida diaria). 

EL ESTUDIO DE LA BIBLIA POR PARRAFOS. Un párrafo es sólo una sección de un segmento mayor que para enriquecer nuestro acervo bíblico, debemos dominar las partes y también el todo. La Biblia no está escrita a pedazos, con pensamientos desorganizados, desparramados por todas partes, a través de sus páginas. El estudio de la Biblia por párrafos es particularmente indicado cuando se trata de preparar sermones, o clases ya que generalmente en esos casos se pretende analizar únicamente alguna porción de un capítulo, habiéndose decidido que párrafos deseamos estudiar, procedamos a poner en práctica algunos de los principios de trabajo ya mencionados. 
  1.- LA LECTURA REPETIDA DEL PASAJE. Esto nos ayudará a observar los detalles que no logramos captar en la lectura inicial. Los personajes, lugares, cosas, tiempos, doctrinas o temas que en cada versículo se mencionan, de estas enseñanzas y elementos surgirá la enseñanza del párrafo y el fruto de nuestro estudio. 
  2.- EL ANALISIS CUIDADOSO DEL CONTEXTO. Es preciso estudiar detenidamente los párrafos anteriores al pasaje, y los que siguen. Terminando lo anterior, estamos listos para lanzarnos al estudio del párrafo elegido, enseguida se debe elaborar un resumen general del contenido del párrafo en nuestras propias palabras. En segundo lugar, extraeremos las ideas principales del pasaje; el propósito de entresacar estas ideas, claves es captar lo verdaderamente importante de entre todo lo que aquí se esta diciendo. La tercera fase del trabajo consiste en bosquejar el párrafo entero, es decir concretar el contenido del pasaje. En cuarto paso, reside en hacer una lista de las enseñanzas generales que el párrafo contiene, la idea es dejar que la Biblia hable por si misma. Las enseñanzas deben surgir del texto bíblico con claridad, sin que nos entreguemos a largas y complejas reflexiones. "Negamos, por último, al momento de realizar las aplicaciones personales". Tómese en cuenta que hablamos de aplicaciones para Nuestra vida por eso las denominamos personales. Finalmente, no es necesario entenderlo todo, por que no estamos estudiando la Biblia solamente para aprenderla, sino para vivirla, que vivamos de acuerdo con la luz que Dios nos da, de tal manera entonces que lo que usted llegue a entender de la Biblia, será mucho más importante que lo que no entiende. 

ESTUDIO DE LA BIBLIA POR VERSÍCULOS. Esta clase de estudio es apropiada particularmente en relación con la lectura devocional de la Biblia. Algunos predicadores es especializan en esta clase de estudios, pues lo consideran el más práctico para la predicación, y en ocasiones, quién estudia la Biblia por capítulos o por párrafos, termina por dedicar una porción de su tiempo al examen minucioso de un solo versículo. Como en los métodos sugeridos anteriormente:  
EL PRIMER PASO, consistirá en la lectura repetida del versículo. Al iniciar nuestro trabajo con la Biblia abierta, nos interesa formalizarnos primeramente con el contexto.  
EN SEGUNDO PASO, efectuamos la observación, esta la dividimos en tres partes: A.- De Palabras claves cuya importancia se deriva de su significado. B.- Estructura gramatical, observando la función de cada término. C.- De la atmósfera que prevalece en el versículo.  
COMO TERCER PASO: Se debe estudiar el mismo versículo en distintas versiones, con el fin de ampliar nuestra comprensión de las palabras en el versículo. 
EL CUARTO PASO: Será formular un bosquejo del contenido del versículo, el bosquejo nos dará un cuadro completo de lo que el versículo tiene que decir.  
EN QUINTO PASO: Se debe elaborar una lista de enseñanzas del versículo, en los términos más claros y sencillos que se puedan.  
EL SEXTO Y ÚLTIMO PASO Del estudio del versículo consiste en las aplicaciones personales. A modo de ilustración veamos algunos versículos:  

1.- Versículos del Antiguo Testamento 
a).- Versículos separados Salmo 65:4; Cuatro estadios de la experiencia cristiana: "escogido, atraído, habitar, ser saciado". Consideremos cada una de éstos en la forma como se ilustra en el Nuevo Testamento. Salmo 81:10. Nótese aquí: 
 1).- El fundamento de la fe. "Yo soy Jehová tu Dios" 
 2).- El estímulo de la fe. "Que te hice... de Egipto" 
 3).- La posibilidad de la fe. "Abre tu boca" 
 4).- La satisfacción de la fe. "Yo la llenaré" 
b).- Versículos sucesivos Salmo 25:6, 7: Tres "acordarse" sucesivos. Salmo 30: Siete "Tú has" Salmo 36: 5, 6: Cuatro cosas respecto a Dios; vv. 8, 9; cuatro cosas que el creyente piensa de Dios: "abundancia", "torrente", "fuente", "luz". Isaías 6:5, 8, 11: Entonces dije: confesión, consagración, comunión. 
c).- Versículos contrastados Salmo 23:2 y 3: Pastorear y guiar de Dios Salmo 24:4 y 25:
 1: "llevar y levantar" Salmo 26:1 y 
 11: "Integridad" Salmo 26:5 y 8: "aborrecer", "amar" El estudio de estos versículos de esta forma puede proseguirse en cada parte del Antiguo Testamento, pero el espacio nos impide dar más ejemplos. Vayamos ahora a 

2.- Versículos del Nuevo Testamento: 
a).- Versículos separados Filipenses 4: 19: Descubrir los siete aspectos de la gracia: 
 1).- escasez, 
 2).- la fuente, 
 3).- la certeza, 
 4).- la extensión, 
 5).- los medios, 
 6).- el depositario, 
 7).- la proporción Mateo 25:21: Servicio: 1).- relación, 2).- carácter, 3).- alabanza, 4).- premio 
b).- Versículos sucesivos Colosenses 1:27, 28: Nuestro mensaje, nuestros métodos, nuestro motivo Romanos 5: Dos aspectos de la justificación (1 y 9), Tres causas de jactancia (2, 3, 11),. Dos aspectos de la salvación (9, 10), Cuatro "reinos" (14, 17, 21), cuatro "mucho más" (9, 10, 15, 17) c).- Versículos contrastados: Marcos 13:9, 13, 20: "Por causa de mí", "por causa de mi nombre", "en atención a los escogidos" Lucas 3:22; 4:1: "El Espíritu Santo descendiendo y llenando" Lucas 3:22; 4:3: "Hijo de Dios" Hechos 13:4, 9: "Enviados", y "llenados". Nuestra autoridad y nuestra capacidad en el servicio. Éstos representan unos pocos ejemplos de la inagotable cantera que tenemos a disposición para este método de estudio. 

ESTUDIO DE LA BIBLIA POR PALABRAS. Éste es uno de los estudios más deleitosos y provechosos, y nos capacita para ver la variedad, proporción y equilibrio de las verdades de la Palabra de Dios. Para este estudio se necesita una cosa: una concordancia buena. Tiene que ser buena de veras para que pueda ser útil. Con esto queremos decir exacta y completa. Las concordancias que se suelen incluir en las Biblias para "maestros" no son realmente útiles porque tienen que omitir mucho. La concordancia genuina incluye todas las referencias. Es mejor aún si se da el equivalente de la palabra en el hebreo y el griego de origen. Así vemos en Juan 15, donde la palabra griega es traducida por "habitar", "morar", "permanecer", "continuar". Por tanto es evidente que los estudios de palabras correctos requieren una guía apropiada.  
PRIMER PASO: Su etimología o sea su significado y a la vez investigar su origen, aquí es necesario tener un diccionario bíblico o un léxico griego-español, hebreo-español, después se debe de elaborar una lista de sus sinónimos y antónimos en las Escrituras. 
  SINONIMO "PALABRA AMEN" 1. Afección, 2. Cariño, 3. Afecto. Etc. 
  ANTONIMO LO CONTRARIO 1. Odio, 2. Desprecio, 3. Aversión.  
EL SEGUNDO PASO, es investigar el uso de la palabra en el libro que estamos leyendo. Ejemplo: Evangelio según San Juan (palabra amén).  
EL TERCER PASO: Será averiguar el uso que de la palabra se hace en toda la Biblia, esto comprende tanto la observación de sus variaciones y derivados como la primera ocasión que la palabra se usa en las Escrituras y finalmente. 

ENSEÑANZAS Y APLICACIONES. PALABRAS Y FRASES DEL ANTIGUO TESTAMENTO. Consideremos las palabras meditar y meditación y clasifiquemos los textos por: 
1.- los objetivos. 
2.- los tiempos. 
3.- los métodos. 
4.- los resultados de la meditación. Veamos en 1 Crónicas y el Salmo 71, y pongamos juntos los siete "continuamente". Estúdiese el Salmo 86, en relación con los "por" y "para" referidos al creyente y a Dios. Recopilar las ocasiones en que ocurre "bendito" y "bienaventurado" en los Salmos, y ver la plenitud de estas Bienaventuranzas del Antiguo Testamento. Véase Josué 23, con sus veintitrés ocasiones de "el Señor tu Dios". Estudiar las siete cosas que en Esdras 7 se nos dice que pertenecen a Dios. Recopilar las referencias a "estate quieto" y nótese la llamada a pensar, ver y oír. 

LAS PALABRAS Y FRASES DEL NUEVO TESTAMENTO. Hállese "todo lo que hacéis o hagáis" en las Epístolas. Considérense las seis ocasiones en que leemos de "gozo lleno", o "cumplido" en los escritos de Juan (Evangelio y Epístolas). Nótese la fuerza del «también» en Lucas 16:1, enlazando la parábola con las del capítulo 15, y haciendo de ella una aplicación a los discípulos. Nótense las tres referencias a "inefable", los cinco o seis usos de "gracias sean dadas a Dios", en Pablo; las cuatro referencias en la primera Epístola de Juan a la "confianza" u "osadía", refiriéndose al presente y al futuro. Veamos los usos de "adopción", de "regeneración", o "vida" (en el evangelio de Juan especialmente. Los "vence" del Apocalipsis; las cosas preciosas de las Epístolas de Pedro; los aspectos de "creer" en el Evangelio de Juan, y palabras como "abundancia", "riquezas", "permanecer", "conocer". Todas ellas son indicaciones de la riqueza de la enseñanza relacionada con las palabras. Son pequeñas muestras de un plan de estudio que deberíamos adoptar con frecuencia.
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04 abril 2018

Lección 8. Temas del Nuevo Testamento

4.4.18
Hemos de considerar ahora el método fructífero de estudio del Nuevo Testamento por tópicos o temas; y si el Antiguo Testamento es tan útil de esta manera, mucho más se demostrará que el Nuevo Testamento sugiere e inspira a todos los que de esta manera buscan esta porción de la Palabra de Dios. Es evidente que sólo se pueden hacer unas pocas sugerencias, pero éstas serán más que suficientes para mostrar las posibilidades de este tipo de estudio. Vamos a seguir las mismas líneas que adoptamos al considerar los temas del Antiguo Testamento. 

IDEAS CENTRALES DE LOS LIBROS. 
Podemos adoptar el mismo método con gran provecho en el estudio de los Hechos y de las Epístolas, y se ver que es muy útil en cualquier estudio más detallado de cualquier libro particular. No van a aparecer inmediatamente las ideas centrales, pero lo harán, si estudiamos, no solamente leemos. 

LA VIDA DE NUESTRO SEÑOR. 
Tomando los cuatro evangelios como un conjunto y usando una correlación, procuraremos obtener un cuadro de la vida terrena en conjunto, y localizar este o aquel incidente en su lugar en orden cronológico. Conocemos los evangelios de una forma fragmentaria. No podemos ver el bosque a causa de los árboles, y no tenemos el sentido de una perspectiva histórica del ministerio de Cristo. Los tres años se han dividido de modo sugestivo y exacto en el año de la oscuridad, el año del favor, y el año de la oposición. Con una «correlación» de los evangelios, los estudiantes corrientes pueden obtener toda la guía que necesiten. 

LAS RELACIONES MUTUAS DE LOS EVANGELIOS.
Hemos visto en un capítulo anterior algo de los rasgos especiales de cada evangelio, pero, es necesario también que los veamos como un conjunto. ¡Cuatro Evangelios y un Señor! ¿Por qué? Porque hay cuatro imágenes distintas de su persona y su obra, por más que estén relacionadas. En la Iglesia primitiva se pensaba que las figuras de Ezequiel 1 y Apocalipsis 4:7, representaban o ilustraban a los cuatro evangelistas. Si tomamos el texto como una aplicación sólo, tenemos lo siguiente: 
1.- El león-Mateo-realeza 
2.- El becerro-Marcos-servicio 
3.- El hombre-Lucas-la humanidad 
4.- El águila-Juan-la divinidad 
O podemos considerar cuatro pasajes que empiezan con «he aquí» y notar 
1.- He aquí un rey. Isaías 32:1 
2.- He aquí mi siervo. Isaías 42:1 
3.- He aquí el hombre. Juan 19:5 
4.- He aquí vuestro Dios. Isaías 40:19 
El objetivo es único, pero sus métodos y aspectos difieren. Mateo demuestra; Marcos pinta Lucas declara; Juan describe. Mateo demuestra (basado en el Antiguo Testamento) la venida de un Salvador esperado; Marcos pinta la vida de un poderoso Salvador Lucas declara la gracia de un Salvador personal. Mateo es para los judíos, Marcos lo presenta desde el punto de vista romano, Lucas, es griego, y en Juan vemos el Salvador y Señor del creyente. Es interesante notar que de este modo representan el orden del desarrollo histórico y espiritual; y vale la pena recordar que el último hecho referido en relación con nuestro Señor en cada evangelio muestra también este orden verdadero de desarrollo: 
1.- Mateo. La resurrección. 28:6 
2.- Marcos. La ascensión. 16:19 
3.- Lucas. La promesa del Espíritu. 24:49 
4.- Juan. La segunda venida. 21-22 ¿Es posible que esto sucediera por casualidad? 

BIOGRAFIAS. 
Aquí también, como en el Antiguo Testamento, tenemos un estudio delicioso. Podemos hablar primero de hombres y mujeres cuyas vidas son más prominentes, especialmente los apóstoles Pedro y Pablo. Podríamos tomar a Pedro y hallar un estudio séptuplo: 
1.- Su conversión. Juan 1 
2.- Su llamada al ministerio. Lucas 5 
3.- Su llamada al apostolado. Lucas 6 
4.- Su gran confesión. Mateo 16 
5.- Su caída y restauración. Marcos 14 
6.- Su obra en la Iglesia primitiva. Hechos 1-12 
7.- Sus últimos años. Epístolas 
El mencionar a Pablo es cubrir una gran porción de Nuevo Testamento. Podemos estudiarle personalmente desde el punto de vista histórico y espiritual, notando siete estadios: 
1.- Sus antecedentes. Hechos 8. y alusiones en Epístolas 
2.- Su conversión. Hechos 9 
3.- Su obra cristiana inicial. Hechos 9-12 
4.- Su primer viaje. Hechos 13-14 
5.- Su segundo viaje. Hechos 16 
6. Su tercer viaje. Hechos 18 
7.- Su encarcelamiento y probable libertad. Hechos 21-28 
O bien podemos considerar sus Epístolas y estudiarlas cronológicamente, viéndolas repartidas en su vida, simbolizada por un día: 
1.- Mañana: 1 y 2 Tesalonicenses 
2.- Mediodía: Gálatas, 1 y 2 Corintios, Romanos 
3.- Tarde: Colosenses, Filipenses, Efesios, Filemón 
4.- Anochecer: 1 Timoteo, Tito, 2 Timoteo 
No podemos por menos que notar, sin embargo los personajes menos destacados del Nuevo Testamento. Hay muchas vidas de las cuales tenemos poca información, pero cuando se combinan varios pasajes y se comparan, rinden mucho fruto para el corazón y la vida. Tales son las vidas de Juan el Bautista, Andrés, Bernabé, la madre de nuestro Señor, y muchos más. Podemos tomar el último nombrado como un ejemplo de lo que queremos decir. Si ponemos juntos los pasajes que se refieren a María, la madre de Jesús, podemos notar los siguientes cinco períodos: 
1.- Confianza indiscutible. Lucas 1:38 
2.- Consideración perpleja. Lucas 2:9; 50-51 
3.- Error claro. Juan 2:1-11; Marcos 3:21-31 
4.- Oscuridad profunda. Juan 19:26 
5.- Plenitud de sol. Hechos 1:14 La vida y carácter de Bernabé puede ser seguido también en varias secciones. Y así muchos más. El campo es inagotable, y lo recomendamos a los estudiosos. 

OTROS TEMAS. 
1.- Los milagros de nuestro Señor. Éstos deben ser clasificados en cuanto a su carácter, temas y propósitos. Hemos de distinguir entre milagros en la naturaleza o en el hombre, y entre milagros de beneficencia o de juicio, Nótese los ocho (7 + 1) registrados por Juan, que dan ocho señales» o aspectos de la obra de nuestro Señor, manifestando su gloria (Juan 2:11). Considérense también sus resultados sobre los enemigos y los discípulos. 
2.- Las parábolas. Insistir en la razón de Jesús para usar este método, después de un año de ministerio sin usarlas (Marcos 4). Las parábolas eran una prueba, ya que escondían la verdad de los indiferentes y la revelaban a los fervorosos. Servían para cribar la muchedumbre de oyentes que seguían a nuestro Señor. Estúdiense las siete parábolas de Mateo 13 y nótese su carácter y orden. ¿Hay alguna relación espiritual e histórica entre ellas? Nótense las cinco parábolas de Lucas 15-16, y obsérvese la relación especial e íntima entre las tres primeras y las dos últimas. Considérese e resto de las parábolas, clasificándolas en cuanto al tiempo y el propósito. 
3.- Nuestro Señor como Maestro ¿Cuáles fueron sus características de su enseñanza? Autoridad, osadía, poder, gracia y el hecho de ser única. ¿En qué difiere de otros grandes maestros? ¿No es en la afirmación de que está en relación única con Dios y que es enviado por Dios? Estúdiese el desarrollo de su enseñanza, y también lo que han sido llamadas las ideas rectoras de nuestro Señor. 
4.- La relación de Pablo con nuestro Señor. ¿Cuántas referencias a la vida de Cristo hay en las Epístolas? ¿Hasta qué punto las enseñanzas de Pablo se encuentran en germen en los evangelios? Pablo insistía en que era un eco, nada más que un eco, de Cristo. Véase cómo se ve esto en cada uno de sus escritos. 
5.- La Iglesia primitiva. Estúdiense los Hechos y las Epístolas. Nótese el nacimiento, la vida, el crecimiento, la comunión, peligros, pecados, servicio, goces y esperanzas del Cristianismo apostólico. 
6.- El segundo advenimiento. Nótense los diferentes aspectos en los evangelios, y la contribución peculiar de cada escritor del Nuevo Testamento al significado de la «bendita esperanza». 
7.- Las siete Iglesias de Asia. Caracterícese cada iglesia, sus puntos fuertes y débiles, los avisos, ánimos y promesas. Así podríamos ir siguiendo, pero falta espacio. El estudio de los tópicos del Nuevo Testamento es entre los métodos más importantes para obtener un conocimiento a fondo de sustancia y detalle de los libros. Primero ver los hechos, y luego, cómo estos hechos pasan a ser factores y fuerzas en las vidas humanas. 

LA DOCTRINA DEL NUEVO TESTAMENTO 
El estudio del Nuevo Testamento por secciones, libros y tópicos, debe llevar al paso importante de descubrir la sustancia de la doctrina cristiana allí presentada. El Nuevo Testamento es de modo preeminente nuestro guía "a toda verdad" asociada con la revelación personal e histórica de nuestro Señor. Los hechos registrados son los fundamentos de la doctrina enseñada, y es necesario recoger cuidadosamente las afirmaciones halladas en los puntos distintos y combinarlas en un sistema completo de doctrina en cuanto nos sea posible. El primer paso en este sentido es considerar los libros o períodos del Nuevo Testamento en secciones, y anotar los estadios o fases del progreso en la doctrina cristiana. El principio del progreso o desarrollo doctrinal es de capital importancia para todos los estudiosos. La teología es una ciencia progresiva, y el curso del progreso presente en el estudio de ella es como sigue: Primero, la observación de los hechos que son revelados recientemente. Segundo, la consideración de los hechos cuyo significado es descubierto recientemente, aunque ya había sido revelado. Tercero, los hechos han de ser combinados y relacionados con los precedentes. Los dos primeros nos dan lo que podríamos llamar la teología bíblica, esto es, la teología tal como se registra en la Biblia; y el tercero nos da la teología sistemática, esto es, la teología ordenada y presentada sistemáticamente como un cuerpo de doctrina. Ahora podemos pasar a considerar las varias fases de la doctrina del Nuevo Testamento, insistiendo sólo en los perfiles principales. 

DOCTRINA EN DESARROLLO. 
 1.- Primera fase: Los Evangelios Un estudio cuidadoso de los cuatro Evangelios revela varios aspectos consecutivos de la enseñanza de nuestro Señor con respecto a sí mismo. 
A.- La mesianidad de Jesús. Ésta es la nota clave del primer ministerio judío (Juan 1-4). Podemos verla en cada parte de esta sección. Nuestro Señor afirma que es el Mesías en Jerusalén, en Judea y en Samaria. Luego, con el comienzo del misterio de Galilea, viene un cambio, y tenemos: 
B.- El Reino de los cielos. Esto marca el comienzo del ministerio (Mateo 4), y se halla en el Sermón del monte y en las parábolas de Mateo 13. Considérese el significado del Reino, sus ciudadanos, leyes y resultados. Luego viene otro cambio, y el énfasis es colocado en 
C.- La persona del Hijo de Dios. Notemos esto en el milagro de los cinco mil, y en los discursos de Capernaum (Juan 6), que culminan en la confesión de Pedro (Mateo 16) y la transfiguración (Mateo 17). De nuevo podemos notar otro cambio y a partir de entonces el énfasis se hace en 
D.- Los sufrimientos y muerte de Cristo. Desde la transfiguración a la entrada en Jerusalén (Mateo 16:21; Lucas 9:31) ésta es la nota dominante. Luego viene otro aspecto: 
E.- El segundo advenimiento. A partir del domingo, al jueves por la noche, encontramos las parábolas del Señor y la enseñanza general a sus discípulos casi exclusivamente centrada en el futuro su propia venida y los sucesos relacionados con ella. En el aposento alto, sin embargo, nos damos cuenta aún de otra fase: 
F.- La dispensación del Espíritu. Aquí el énfasis no es en la muerte (no se menciona ni se alude una sola vez), o en el gran futuro, sino en "el período intermedio" que queda cubierto por la presente dispensación. La enseñanza de Juan 14-17 se refiere a los discípulos, su vida y obra, con todos los privilegios, posibilidades y deberes del discipulado. Finalmente, hallamos, después de la resurrección, el aspecto final de 
G.- La gran comisión. Se ve prominente en los cuatro Evangelios y en Hechos 1, este tema del período que sigue a la resurrección de Nuestro Señor. Así que en estos siete aspectos tenemos una visión completa de la enseñanza de Cristo, con referencia a su persona, su obra, su plan de redención, su propósito de evangelización, y las perspectivas de gloria y reinado.  
2.- Segunda fase: Los Hechos Empezando con el día de Pentecostés, y hasta la llegada del apóstol Pablo a Roma, tenemos el relato de los primeros treinta años de la Iglesia cristiana. Al estudiar los discursos de este libro, vemos que hay tres aspectos principales de enseñanza que destacan en todo él: A.- La resurrección de Cristo. Predican a "Jesús y la resurrección", y con ello demuestran los derechos de Cristo como Dios (Hechos 2:24). 
B.- El gobierno de Cristo. El resultado práctico de la Divinidad de Cristo en su Soberanía, su gobierno sobre el hombre como Rey. Así que predican el Evangelio del Reino, como la conclusión lógica de su resurrección (Hechos 2:33). Nuestro Señor se levantó para poder reinar (Romanos 14:9).
C.- La remisión de pecados en Cristo. Los derechos a la soberanía reclamados por Cristo al punto dieron luz sobre el triste hecho de que los hombres no eran súbditos sino rebeldes, por causa del pecado, y por tanto que para tener a Cristo como Señor y ser súbditos suyos, tenían que aceptarle como Salvador y recibir perdón. El Evangelio de perdón era, pues, predicado como el primer paso en el proceso de gozar de la redención (Hechos 2:38). Un estudio cuidadoso de todo el libro revelará estos elementos de doctrina para los no salvos y los salvos. Hay elementos subsidiarios de enseñanza, naturalmente, pero los nombrados antes son primarios y esenciales, y nos recuerdan que la persona de Cristo ha de ser proclamada por su pueblo, y que los pecadores han de pasar a ser santos y de santos se han de convertir en siervos.  
3.- Tercera fase: Las Epístolas paulinas Esto nos da la mayor sección del Nuevo Testamento y es la más importante por lo que se refiere a la doctrina. 
A.- Podemos considerar las epístolas en el orden que las tenemos en la Biblia, orden que viene aproximadamente del siglo cuarto o antes. Este orden nos da primero las Epístolas a las (siete) iglesias, empezando con la más larga; luego, en orden de longitud, las Epístolas a los individuos; y finalmente Hebreos, a causa de las diferencias de carácter y destino, y posiblemente a causa de las dudas sobre el hecho que fuera escrita por Pablo. Estudiándolas en este orden tenemos: 
1).- Romanos. Fundamentos doctrinales 
2).- Corintios. Vida de la iglesia 
3).- Gálatas. Defección y peligro 
4).- Efesios. Plena doctrina para la vida cristiana 
5).- Filipenses. La vida cristiana ilustrada 
6).- Colosenses. Salvaguarda de los peligros 
7).- Tesalonicenses. 
La bendita esperanza Las Epístolas a los individuos son principalmente personales, y requieren una discusión separada. 
B.- Las Epístolas se pueden estudiar también cronológicamente en grupos: 
1).- Grupo 1: 1 y 2 Tesalonicenses. Las Epístolas del segundo viaje misionero Escatológicas en su carácter. Cristo visto como Rey. La gracia de la esperanza prominente. 
2).- Grupo 2: Gálatas, 1 y 2 Corintios, Romanos. Las Epístolas de la tercera época. Soteriológicas en su carácter. Cristo se ve como Redentor. La gracia de la fe es prominente. 
3).- Grupo 3: Filipenses, Efesios, Colosenses, Filemón. Las Epístolas de la primera cautividad. Cristológicas en su carácter. Cristo se ve como Señor. La gracia del amor es prominente. 
4).- Grupo 4: 1 Timoteo, Tito, 2 Timoteo. Las Epístolas después de la liberación y de la segunda cautividad Eclesiásticas en carácter. Ningún aspecto nuevo de Cristo. Énfasis en la organización y conducta más bien que en la doctrina. El agrupamiento anterior puede ser comparado con el plan del obispo Lightfoot, que caracteriza a los grupos de esta forma: 
 a).- Las Epístolas del tribunal, o Cristo el Juez. 
 b).- Las Epístolas de la cruz, o Cristo el Redentor 
 c).- Las Epístolas del trono, o Cristo el Verbo 
 d).- Las Epístolas de la congregación, o la Iglesia organizada. De este modo tenemos cuatro grupos que corresponden a la "primavera, verano y otoño e invierno del año del gran apóstol"  
4.- Cuarta fase: Las Epístolas de Juan y el Apocalipsis Estas representan el último tipo de doctrina del Nuevo Testamento. Como dice el obispo Westcott, los evangelios y Hechos dan el fundamento histórico, Pablo da la construcción lógica y Juan proporciona el acabado teológico. 
A.- Las Epístolas nos dan una visión de la vida en el presente. 
B.- El Apocalipsis nos muestra la visión de la gloria en el futuro. Las contribuciones de Santiago, Pedro y Judas y la Epístola a los Hebreos, no se puede decir que representen estadios históricos sino aspectos particulares que han de ser considerados en su lugar respectivo. La Epístola de Santiago debe ser asociada con la Iglesia primitiva de Jerusalén (Hechos 1-15); 1 Pedro con el tiempo del cuarto grupo de Epístolas de Pablo y después; 2 Pedro y Judas con el tiempo entre Pablo y Juan. Otro método fructífero en el estudio de la doctrina puede ser mencionado, aunque es evidente que sólo puede ser tomado de modo general, y no se puede hacer énfasis en él en cuanto a detalles. Es el estudio de los escritos por sus autores, especialmente las Epístolas, y ver a Pablo como el apóstol de la fe, Pedro el de la esperanza, Juan el del amor, Judas el de la verdad, y Santiago el del deber. 

LA DOCTRINA COMO UN CONJUNTO. Cuando hemos conseguido alguna idea de la contribución de cada período y de cada escritor a la suma total de la doctrina cristiana, aún podemos agrupar todos los resultados en un conjunto, ordenándolo en temas. La siguiente enumeración puede ser considerada como completa, prácticamente, de modo que se puede usar como guía: 
1.- Dios el Padre 
2.- Dios el Hijo 
3.- El Espíritu Santo 
4.- El pecado 
5.- La redención 
6.- La vida cristiana 
7.- El futuro 
Bajo cada uno de estos títulos podemos agrupar, con las oportunas subdivisiones, casi todo lo que hay en el Nuevo Testamento. Como un ejemplo único de lo que se puede hacer en este sentido, tomemos una Epístola corta, la de los Efesios, y descubriremos lo que nos enseña sobre el Espíritu Santo. Halláremos por lo menos diez (y quizá doce) referencias. Notamos primero: cuatro hechos sobre la obra del Espíritu Santo: sello-1:13; acceso-2:18; revestimiento-2:22; revelación-3:5. Luego siguen cuatro consecuencias: fuerza-3:16, unidad-4:3; sensibilidad-3:30; plenitud-5:18. Finalmente vienen dos métodos para mantener la presencia del Espíritu Santo: la espada del espíritu (Dios nos habla a nosotros) 6:17; la oración es el espíritu (nosotros hablamos a Dios) 6:18. Ésta es sólo una de las muchas posibilidades similares de estudio fructífero y deleitable. Podemos de esta forma ver qué plenitud, variedad y hermosura hay en el Nuevo Testamento, y la rica provisión hecha para nosotros, sea para la enseñanza y corrección, o la instrucción en justicia. Y todo con un objetivo: "que el hombre de Dios sea enteramente apto, bien pertrechado para toda buena obra" (2 Timoteo 3:17).
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07 marzo 2018

Lección 7. Temas del Antiguo Testamento

7.3.18
Junto con el estudio de la Biblia por medio de libros, es también posible y necesario que nos dediquemos al estudio de temas o tópicos, que pueden ser hallados en los libros particulares, o repartidos en largas secciones de las Escrituras. El presente capítulo tiene por objetivo el sugerir unos cuantos de los muchos tópicos que pueden seguirse en la lectura del Antiguo Testamento. Es un método de estudio provechoso, para la mente y el corazón, y va a conducir a un conocimiento a fondo del contenido de la Biblia y del orden y proporción de sus enseñanzas. 

IDEAS CENTRALES DE LIBROS PARTICULARES. 
A veces es posible hallar una idea prominente que circula por todo el libro y se ilustra de distintas formas en él. Esto no es posible con cada uno de los libros, pero sí con algunos, si no con muchos. El mejor método es leer el libro una, dos y tres veces, y estar alerta por una idea o pensamiento central. Por ejemplo, en el Génesis, como hemos visto, se trata de un libro de orígenes, de comienzos; y todo el libro ilustra la idea. El Éxodo parece tener como nota clave, la redención. La necesidad, el método y los resultados de la redención formal la sustancia del libro En Levítico la idea central es quizá la de adoración. Compruébese esto en la lectura, y corríjase si es necesario. Podemos tomar Josué y considerar si la conquista es el hilo que corre por todo él. O Jueces y notar el fracaso lamentable del principio al fin. En Job, la idea clave parece ser la de la Providencia de Dios; y en los Salmos, la comunión con Dios. La carga de Isaías parece ser la fe que lleva a la fidelidad y esto es indicado por la historia de las relaciones de Isaías con los reyes Acaz y Ezequías. Los ejemplos anteriores son ilustraciones claras del método, pero hay otros disponibles para el que piense con cuidado. Los resultados de este plan no se hallan en la superficie. Hay que descubrirlos y esto significa estudio. 

BIOGRAFIAS. 
Aquí tenemos uno de los temas de estudio más deleitable y más valioso. Dios se ha complacido en darnos tanto en forma biográfica en su Palabra, que un conocimiento de los hombres y mujeres es absolutamente esencial para el verdadero entendimiento de la Biblia y de la revelación de Dios contenida en ella. Por medio de ellas vemos la revelación en su progreso, y al mismo tiempo podemos ver los efectos de la obra de Dios en las almas de los hombres. Con un campo tan amplio es casi imposible e innecesario particularizar, pero podemos llamar la atención de modo especial a dos puntos. La vida de una persona determinada debe ser puesta delante con tantos detalles como sea posible, y también en el orden del progreso y desarrollo de los sucesos. Por ejemplo la vida de Moisés es susceptible a una triple división; su vida en Madián, su vida como líder de Israel. En David notamos cinco secciones. David en su hogar, David en la corte, David en el exilio, David rey de Judá, David rey de todo Israel. El otro punto es el intenso interés espiritual y beneficio de las vidas menos destacadas de algunos personajes del Antiguo Testamento, como Caleb, Aarón, Rut, Elí, Mefiboset y muchos otros. Es casi imposible exagerar el valor de este estudio biográfico. 

PERIODOS HISTORICOS. 
Hay ciertos períodos de historia contenidos en el Antiguo Testamento que necesitan un estudio cuidadoso. Son puntos alrededor de los cuales gira todo lo demás; 
1.- Las etapas en el viaje de Israel desde Egipto a Canaán. Es necesario tener idea clara de los sucesos después de salir de Egipto, y de los sucesos en el Sinaí, y de los que preceden de modo inmediato a la muerte de Moisés. 
2.- Los pasos en la conquista de Canaán. El conocimiento de las tres grandes batallas, por medio de las cuales se resuelve prácticamente la campaña. 
3.- Las causas (no meramente la ocasión) de la separación de los reinos. Un estudio fructífero que va de Salomón, retrospectivamente al tiempo de Josué. 
4.- La aparición de los profetas. Empezando con Samuel, pueden seguirse a través de los reinos de David y Salomón, hasta que los hallamos ocupando los puestos más importantes en el reino. 
5.- El reino de Israel. En su apogeo (Saúl a Salomón). En la separación (Roboam a Sedequías). En la cautividad. 
6.- Los tres estadios de la cautividad de Judá. Bajo Joacim (Daniel 1;1; 2 Reyes 24;1). Bajo Joaquín (2 Reyes 24:10-16). Bajo Sedequías (Jeremías 52:26). ¿Cuántos hay que tienen presentes estos detalles claramente? 7.- Los tres estados del retorno de la cautividad. Bajo Zorobabel y Josué (Esdras 3:2). Bajo Esdras (Esdras 
7). Bajo Nehemías (Nehemías 1-2). 

 LOS MILAGROS. 
Nótense y estúdiense las cuatro épocas en que ocurrieron. Es notable que no aparecen al azar, sino en tiempos especiales: 
1.- La creación. Ésta era en sí mismo un milagro No aparecen otros hasta Moisés. 
2.- El tiempo de Moisés. Dios estaba sacando a su pueblo de Egipto y aparecen milagros en favor de ellos. Esto es una manifestación especial contra los dioses de Egipto. Luego vienen. 
3.- En el tiempo de Elías y Eliseo. El pueblo se había hundido en la idolatría y era necesaria una nueva intervención de Dios. Después de esto se ven milagros. 
4.- En el tiempo de Daniel. Cuando el pueblo de Dios estaba en cautividad, rodeado de paganismo e idolatría, una vez más Él dio testimonio de sí mismo. Estúdiense los milagros particulares en cada caso, y nótense los milagros de juicio, de poder, de majestad y de bendición. 

 LA OBRA DEL PROFETA. 
Moisés fue en algunos sentidos un profeta, y él se llama uno; pero Samuel fue el fundador efectivo de la línea. La obra del profeta era doble: 
1.- Dar testimonio de Dios en su época. Era una "conciencia personificada" para el rey y el pueblo. Como Isaías con relación a Ezequías, el profeta era un hombre de estado, un político y un patriota, cuyo objetivo era hacer que el rey y el pueblo se mantuvieran fieles a Dios. 
2.- Dar testimonio de Dios respecto al futuro Ésta es la obra que suele llamarse de predicción y por ella decimos que un profeta es el que predice. 
Pero en el Antiguo Testamento es también, y de un modo especial, el que proclama los mensajes de Dios para el presente. Jonás fue un testigo para su época solamente. Isaías proclamaba y profetizaba. El significado esencial de profeta es el de uno que habla en nombre de otro, y esto puede incluir predicción del futuro o no. Algunas veces lo hacía, otras no. El texto clave para el significado es Éxodo 7:1, y lo hemos de tener en cuenta. Considerados como intérpretes de su propio tiempo, los profetas deben ser leídos en relación con la historia a que pertenecen, y cuando hacemos esto, su variedad y poder se hace evidente. Hasta el presente hemos considerado algunos de los tópicos históricos más importantes, temas que tratan de hechos y de hombres. Contienen su propia enseñanza espiritual para aquellos que insisten estudiándolos, y nadie puede esperar comprender el significado espiritual sin dominar los hechos sobre los cuales estaba basado. Pero hay otra enseñanza espiritual más directa en el Antiguo Testamento, a la cual nos referiremos en el capítulo próximo. 

LA DOCTRINA DEL ANTIGUO TESTAMENTO 
Ya hemos considerado los métodos apropiados para estudiar los hechos históricos y la estructura literaria que hay en los fundamentos del Antiguo Testamento. Estos hechos, como hemos visto, llevan sus propias lecciones particulares. Es necesario, sin embargo, ir más lejos y considerar la enseñanza espiritual del Antiguo Testamento en conjunto. La unidad histórica entre la diversidad que estudiamos en el primer capítulo tiene su contrapartida en las verdades espirituales que descubrimos desde el Génesis a Malaquías, y es un deber y un privilegio el descubrir lo que tiene que decirnos el Antiguo Testamento con respecto a las grandes realidades espirituales que afectan la vida del hombre. Sólo es posible sugerir títulos bajo los cuales estudiar las doctrinas particulares. El estudioso tiene que arreglar bajo cada división o subdivisión los resultados de sus lecturas. Hay que darse cuenta y siempre tener a la vista un principio de inmensa importancia con respecto al estudio doctrinal del Antiguo Testamento. Se trata del CARACTER PROGRESIVO DE LA REVELACION. Dios se reveló, no sólo en "varias ocasiones" sino también "de diversas maneras, a los padres" (Hebreos 1:1). Enseñó a los hombres lo que podían comprender y llevar. Les llevó desde la aurora de la revelación hasta el pleno día de la meridiana plenitud y esplendor de su manifestación "en estos últimos tiempos de su Hijo" (Hebreos 1:1). Hemos de recordar, pues, que aunque cada estadio de la revelación era perfecto, era perfecto para su tiempo, y no perfecto, por necesidad, con referencia a estadios ulteriores. El conocimiento de este principio del carácter progresivo de la revelación de Dios, nos permite evitar un doble error: impide que, por un lado, menospreciemos el Antiguo Testamento por razón de la luz más plena que tenemos en el Nuevo; y por otra parte, nos impide que usemos el Antiguo Testamento en ninguno de sus estadios sin la guía de la revelación completa de Cristo. Podremos así, en una palabra, obtener la perspectiva espiritual correcta desde la cual estudiar el Antiguo Testamento, y derivar de él la riqueza de instrucción espiritual que tiene por objeto transmitir a todas las edades (Romanos 15:4). Este principio del progreso en la revelación de Dios es también de gran servicio práctico al hacer frente a ciertas objeciones corrientes al Antiguo Testamento. Hay quienes lo rechazan a causa de lo que dicen crueldades, como la matanza de los cananeos, o por ciertas manifestaciones en la vida y conducta individual que no están en consonancia con los principios del Nuevo Testamento. Ahora bien, aunque podemos guiarnos hoy por medio de muchos de los ejemplos del Antiguo Testamento, es también verdad que si lo que hicieron y dijeron era debido a una revelación de Dios, esta revelación era perfecta para aquel tiempo, al margen de la verdad adicional que ha venido después para nuevas necesidades. Decimos, "si lo que dijeron e hicieron era de Dios" porqué no hemos de entender que todo lo que hacen los siervos de Dios en el Antiguo Testamento es aprobado por Dios, aun cuando ellos creían hacer un servicio a Dios. En lo que se refiere a los cananeos, hemos de recordar la tremenda depravación en que habían caído esta gente, y sólo haremos notar que los que se alarman ante esta matanza, mostraban gran júbilo cuando, no hace mucho, el poder del califa mahometano, o sea el imperio turco fue arrollado, y consideraron el hecho como un gran progreso para la civilización y la seguridad de la humanidad. Así que hemos de distinguir cuidadosamente entre lo que se llama verdad dispensacional y verdad permanente en el Antiguo Testamento, esto es, entre los dos elementos de la revelación de Dios cuyo intento es sólo para la necesidad inmediata y los que son válidos eternamente. Para decirlo de otra forma tenemos que recordar las diferencias entre lo qué está escrito dirigido a nosotros y lo escrito para nuestro provecho. Toda la Escritura fue escrita con miras a nuestra enseñanza, pero no toda ella fue escrita dirigida directamente a nuestra enseñanza. Mucho de lo que se dirige a los judíos fue escrito de modo primario para ellos, y sólo es para nosotros a modo de aplicación. Para dar un ejemplo entre muchos: el primer mandamiento es de valor eterno y fuerza permanente, pero las palabras de introducción que nos dan el motivo del mismo (Éxodo 20:2), ya no tienen aplicación para nosotros, excepto por medio de un proceso de espiritualización. Esta distinción entre las dispensaciones va a resolver muchas dificultades del Antiguo Testamento. Pero no podemos continuar. Basta con decir que el progreso de la doctrina es una de las claves del Nuevo Testamento. Vamos a considerar ahora algunos de los elementos principales de la enseñanza. 

LA DOCTRINA DE DIOS. 
Veamos, primero, el libro del Génesis, y consideremos sus ideas fundamentales de Dios: 1.- Como Creador 2.- Como Legislador 3.- Como Juez 4.- Como Providencia o Soberano 5.- Como Redentor. Notemos cómo aparecen estas ideas en los primeros capítulos. En ellos hay, en germen, lo que viene después, y todo lo demás, hasta Malaquías, está incluido en estas ideas. la revelación de Dios con respecto a sí mismo toma varias formas, según se dé a los patriarcas, jueces, reyes o profetas, y siempre está incrementando en plenitud desde los patriarcas hasta los profetas, lo cual puede proporcionar material para un estudio fructífero. En relación con esto, es de gran importancia un estudio de los nombres y títulos de Dios. Para un estudio apropiado aquí, es indispensable un conocimiento del Hebreo; pero hay mucho material de ayuda que puede ser útil. Los nombre de Dios (Elohim); Jehová; Dios todopoderoso (El Shaddai); el Dios eterno (Génesis 21; y los varios títulos asociados con Jehová (Jireh, Shalom, etc.) son ilustraciones en este campo. El nombre de Dios es la revelación de su naturaleza, y los varios nombres y títulos son diferentes aspectos del carácter divino. Es importante notar cuidadosamente, al estudiar capítulos y estadios sucesivos, qué adiciones se hacen en ellos a la doctrina de Dios. 

LA DOCTRINA DEL HOMBRE. 
Veamos de nuevo el Génesis, y veremos en él un sumario de todo lo que dice la Biblia respecto al hombre. 
1.- Su gloria (en la creación) 
2.- Su humillación (por medio del pecado) 
3.- Su necesidad (de redención) 
4.- Sus anhelos (de Dios) 
5.- Sus esfuerzos (por la justicia) 
Cada uno de estos aspectos puede ser seguido por todo el Antiguo Testamento y se van a hallar numerosas ilustraciones. Por ejemplo, bajo el 4, los anhelos de Dios, leamos especialmente Job y los Salmos. Para el número 5, los esfuerzos del hombre por medio de sus propias obras de sacrificios, etc., para merecer el favor de Dios; y luego nótese la verdadera idea de sacrificio, como se enseña en los Salmos 50 y 51 y Miqueas 5:5-8. Estúdiese bien en el Antiguo Testamento el cuadro que pinta del hombre, y comprenderemos mejor lo que la obra de la gracia ha de hacer y puede hacer por él. 

 LA DOCTRINA DE LA RELIGION. 
Esta mostrará los tratos divinos con el hombre, y la forma en que las doctrinas referentes a Dios entran en contacto con la vida del hombre. Hallaremos la religión en el Antiguo Testamento bajo tres formas sucesivas y con todo coexistentes: 
1.- la teocracia, o gobierno directo de Dios (desde la Creación a Samuel). 
2.- La monarquía, o gobierno divino a través de reyes (Saúl hasta la cautividad). 
3.- La jerarquía sacerdotal o gobierno divino por medio de sacerdotes y profetas (la cautividad y la restauración). 
Hemos dicho sucesivos, y coexistentes a la vez, porque en el segundo período, así como en el tercero, los profetas y sacerdotes tuvieron gran influencia como medios de revelación divina, aunque ellos no estaban directamente en autoridad sobre el pueblo. En todo el curso de estas tres formas parece que hay un objetivo principal: la educación. El pueblo de Dios tenía que ser entrenado y conducido hacia arriba y adelante en una religión de restricción externa a una religión de impulsión interna de un sistema de preceptos externos, a un sistema de preceptos internos. En otras palabras, Dios estaba en tratos con el mundo tal como tratamos a nuestros hijos Imponemos nuestra voluntad desde el exterior, y así entrenamos al niño gradualmente hasta que hay en él poder de hacer el bien desde dentro El Antiguo Testamento es el relato de la infancia moral de la humanidad "bajo ayos hasta el tiempo designado por el Padre"; hasta la edad adulta moral y espiritual de la revelación en Cristo (Gálatas 4:1 y ss.). Se pueden seguir los rastros de este progreso gradual a lo largo del Antiguo Testamento; la creciente dependencia que va de lo externo a lo interno, la superioridad del espíritu a la letra, el progreso gradual y el desarrollo de la religión que conduce al "culto en espíritu y en verdad" del Nuevo Testamento. Hay otros aspectos de la enseñanza del Antiguo Testamento que proceden de éstos, sobre los cuales no podemos entrar ahora. Pero quizás el aspecto más importante queda aún por considerar, por lo menos de modo inmediato. Como éste va a requerir un tratamiento más a fondo, vamos a reservarlo para el capítulo próximo. 

 CRISTO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO 
El propósito principal y la gloria suprema de la revelación del Antiguo Testamento se resume en las bien conocidas palabras de nuestro Señor: "Éstas son las que dan testimonio de mí." Todo lo demás, por importante y necesario que sea, está subordinado a este gran fin, que es la anticipación y preparación del Mesías, el Hijo de Dios, el Hijo de Abraham, el Hijo de David, el Hijo del hombre. No hay estudio del Antiguo Testamento que pueda ser completo que no incluya y haga énfasis en el elemento espiritual de la relación divina del Mesías. En él hallamos profecía y preparación; profecía y preparación del Mesías. Éstas dos ideas son destacadas en varios aspectos, y cada una de ellas requiere un estudio separado, y las dos se combinan para llevar un cuadro completo del "Cristo en el Antiguo Testamento". 

 CRISTO EN LA PROFECIA. 
Como vimos en un capítulo anterior, hay un hilo de profecía, de anticipación de Alguien que ha de venir, desde el Génesis 3 hasta Malaquías 4. El Antiguo Testamento es ciertamente un libro de profecía, de esperanzas despertadas por las promesas de Dios, y con todo las profecías permanecen sin cumplir, las esperanzas no se realizan. Podemos sólo sugerir en un mero bosquejo algunos de los métodos de exploración de esta riqueza lógico: 
1.- Consideremos las profecías en su orden cronológico 
 a).- Las profecías del Génesis 
 b).- Las profecías del Éxodo (Éxodo - Deuteronomio) 
 c).- Las profecías de los reinos de David y Salomón 
 d).- Los primeros profetas de Judá 
 e).- Los profetas de Israel 
 f).- Los últimos profetas de Judá 
 g).- Los profetas de la cautividad (Jeremías, Ezequiel, Daniel) 
 h).- Los profetas del retorno (Hageo, Zacarías, Malaquías) Bajo estas divisiones, pueden ser estudiadas las profecías mesiánicas particulares de cada escritor y la antorcha de la esperanza va pasando de mano en mano hasta que llega el último de los profetas, y luego vienen dos siglos de silencio. 2.- Consideremos las profecías en sus detalles. Hemos de buscar la contribución de cada escritor al cuadro completo del Mesías. Así podemos considerarle como la Descendencia de la mujer, la Fuente de bendición (Abraham), el Silo (Jacob), el Profeta (Moisés), la Estrella (Balaam), el rey (David), el Varón de dolores (Isaías), el Señor nuestra justicia (Jeremías), el Hijo del hombre (Daniel), el Amigo de Dios (Zacarías), el Señor (Malaquías). Éstos son algunos de los diferentes aspectos, y cada uno añade algo a la totalidad divina de la representación. Hemos de notar, también, la forma en que las profecías comienzan con mucha amplitud, son una referencia muy general al Mesías de la Descendencia de la mujer, y que cada una de las adiciones ulteriores, va dando forma definida al cuadro Su nación, su tribu, su familia, su lugar de nacimiento, su título, su fecha, todo se va dando gradualmente. Y cuando hemos recogido todos estos materiales hagamos una pausa para recordar que estas profecías datan, por lo menos, de fechas tres a cuatrocientos años antes del nacimiento del Señor Jesús en Belén, mientras que muchas son de seiscientos y más años hasta mil antes del suceso. Hemos de enfrentarnos con el elemento de predicción, "de la historia escrita con anterioridad" por la mano de Dios. Esto es parte de lo milagroso, el elemento divino que da al Antiguo Testamento su carácter como revelación divina. 

CRISTO EN EL RITUAL. 
Ya hemos notado que el Antiguo Testamento es un libro en el que hay varias ceremonias religiosas prominentes, ceremonias que necesitan explicación y no reciben su interpretación plena dentro de los tiempos del Antiguo Testamento. Consideremos algunas de ellas: 
1.- Los sacrificios. Estos tienen por objeto revelar los verdaderos métodos de acercarse a Dios, y bajo varios aspectos, hacen énfasis en la reconciliación, la consagración y la comunión. 
 a).- Estudiar los principios del sacrificio en el Génesis. 
 b).- Considerar su desarrollo bajo Moisés. La base fue sacrificio de la Pascua de redención, y luego siguieron los sacrificios de Levítico 1-4. 
2.- Las purificaciones. Estas enseñan otro aspecto de la religión, la necesidad de purificación al acercarse a Dios. Necesitan un estudio muy cuidadoso. El ritual de limpieza del leproso es un ejemplo notable. 
3.- El sacerdocio. Esto trae delante de nosotros a los agentes por medio de los cuales el pueblo puede acercarse a Dios. 
4.- Los festivales. Éstos son ocasiones especiales en las cuales el pueblo puede adorar a Dios. Los servicios que tienen lugar cada día, semana, mes, año, cada siete años, año de jubileo y otros, son ocasiones para la preparación para la adoración en espíritu y en verdad (Juan 4) de todos los tiempos y lugares. "Cristo es nuestra pascua sacrificada por nosotros: por tanto [tengamos un festival permanente]" 2.a Corintios 5:7-8). 

CRISTO EN TIPOS PERSONALES. 
La cuestión del ritual del Antiguo Testamento está enlazada de modo inextricable con el pueblo del Antiguo Testamento, y en consecuencia tenemos a Cristo prefigurado no sólo en objetos, sino también en personas. Esto es lo que suele llamarse el estudio de los tipos del Antiguo Testamento. Un tipo tiene que ser definido como unas ilustraciones en una esfera inferior de una verdad que pertenece a otra superior. Hay varias formas de ilustración, como el tipo, la profecía, la alegoría, el símil, el símbolo. Los tipos son ilustraciones en hechos y en actos, que se contrastan con ilustraciones en palabras, fantasías y cuadros. No hay estudio que requiera más «sentido común santificado» que el de los tipos. Hay en él mucha fantasía y absurdos, que algunos escritores han intentado presentar, yendo a extremos tales, que muchos han decidido abandonar el estudio de los tipos por completo. Pero «el abuso no quita el uso» y por tanto no vacilamos en decir que si se hace de modo sobrio y con oración, no hay estudio que sea más provechoso. El mejor modo de empezar es con los temas del Antiguo Testamento que son referidos en el Nuevo como anticipatorios de Cristo. Tenemos la sanción divina y apostólica para ver tipos en el maná, el cordero, la Roca, la serpiente de metal, y otros casos similares. De la misma categoría es el uso que hace Hebreos del sacerdocio levítico y de los sacrificios levíticos. Cuando dejamos el terreno seguro del Nuevo Testamento, hemos de estudiar dos verdades importantes y relacionadas en la mente: 
1.- La gran diferencia entre la interpretación primaria y la aplicación espiritual. La interpretación primaria de un pasaje, esto es, lo que era para la persona a quien se dirigía, es una cosa, pero nuestro uso espiritual de ello, puede ser muy distinto, y esto último, probablemente, no es lo que los escritores intentaban mostrar. 
2.- La gran diferencia entre un tipo y una coincidencia. La primera es una ilustración dada divinamente, con una cierta intención. Lo último es lo que vemos en el relato, y no tiene por qué ser lo que piensa Dios. Por ejemplo, las circunstancias de Jonás eran típicas de la sepultura y resurrección de nuestro Señor. Esto es un tipo. La historia de José, con su maravillosa semejanza a la historia de nuestro Señor en su detalle, no tiene por qué haber sido intencional. Esto sería una coincidencia. Con estas salvedades, consideremos algunos de los aspectos de este campo maravilloso.  
 a).- Los tipos personales (o coincidencias), esto es, Adán, Noé, Melquisedec, Isaac, José, Moisés, Aarón, Josué, David. 
 b).- Los hechos históricos usados «típicamente», por ejemplo, la escalera de Jacob, el tabernáculo, el privilegio de Canaán, la serpiente de metal, el maná, y muchos otros. 
 c).- Los detalles peculiares de ciertos hechos que tienen aspectos diferentes de enseñanza. 
  1).- Las dos aves (Levítico 14), los dos machos cabríos (Levítico 16); que sugieren los aspectos de la muerte y la resurrección. 
  2).- Los dos sacerdocios (Aarón y Melquisec); los dos caudillos (Moisés y Josué); los dos reinados (David y Salomón). No hay ningún tipo que pueda presentar por anticipado la plenitud de la persona y la obra de Cristo. 
 d).- Detalles de la historia de José, por ejemplo, amado por su padre, odiado por sus hermanos, vendido, sufriente, exaltado, alimentando al mundo. Considerados con cuidado, las coincidencias son notables. 
 e).- La aparición del ángel del Pacto es digna de ser notada. Éstos no son estrictamente tipos, sino verdaderas presentaciones anticipadas de la encarnación por la segunda Persona de la Trinidad. Un estudio cuidadoso de estos pasajes, como Génesis 18, Josué 5 y Jueces 13, muestra que las referencias no son a un ángel creado, sino a la aparición real de Dios en forma angélica. Hay que añadir una precaución adicional. Los tipos no tienen que ser considerados como nuestra fuente primaria de doctrina, sino que han de ser usados como confirmación o ilustración de doctrina, deducida de afirmaciones claras de la Escritura. Se verá por el bosquejo fragmentario anterior qué campo tan maravilloso tenemos para explorar. Cristo es verdaderamente la sustancia y el alma del Antiguo Testamento, y cuanto más profundamente estudiemos los datos del Antiguo Pacto, más nos convenceremos de que "Cristo lo es todo en todos".
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07 febrero 2018

Lección 6. Libros del Nuevo Testamento

7.2.18
Si el conocimiento de los libros del Antiguo Testamento es importante, lo es mucho más conocer a fondo los del Nuevo. Ya hemos dado una mirada, a vista de pájaro, del Nuevo Testamento. Vamos ahora a considerar algunos de los libros con mayor detalle, dando unos pocos análisis como muestra de lo que se puede hacer con todos los libros. 

MATEO. 
Cada uno de los cuatro evangelios tiene su carácter y su propósito distintivos: los cuatro hablan de un sólo Cristo; son cuatro cuadros de un solo Maestro, cuatro retratos de un solo Señor. En cada evangelio hay que preguntar dos cosas: ¿Puedo descubrir su propósito? ¿Puedo hallar el plan sobre el cual es llevado a cabo este propósito? Consideremos el propósito de Mateo, tal como se revela en el capítulo. En el versículo 1 tenemos tres nombres íntimamente asociados: Jesús, David, Abraham. Al instante nos damos cuenta de la clave. Es un libro relacionado con los judíos. Al leerlo llegamos al versículo 22 donde la expresión "para que se cumpliese" nos da ahora la indicación. Es Un libro que relaciona a Jesús con el Antiguo Testamento. Esta frase y la expresión paralela «como está escrito» (2:5) se encuentra repetidas veces en Mateo, y deben ser notadas. El propósito, pues, es presentar a Jesús como el Mesías, El salvador de los judíos, el cumplimiento del Antiguo Testamento. Pero ¿cómo se cumple el propósito? ¿Hay algún plan en el libro? Hay marcas de una estructuración cuidadosa. Miremos en 4:17: "A partir de entonces", y en 16:21 "Desde entonces" (la misma frase en griego). estas dos expresiones dividen al evangelio en sus partes. Hasta 4:17, todo es introductorio; luego en 4:17 tenemos el relato del principio del ministerio. Notemos cuidadosamente que en esta sección (4:17-16:20) no tenemos ninguna referencia a la muerte; sólo las instrucciones generales del Señor y milagros. Pero en 16:21 hay una nueva frase. A partir de entonces Jesús empieza a revelar sus próxima muerte, los milagros son menos, y la revelación de la pasión se hace mas prominente. Así que tenemos nuestro análisis principal del evangelio 
1.- Introducción hacia el ministerio 1:1-4:16. 
2.- Principio del ministerio 4:17-16:20 
3.- Última fase del ministerio 16:21-26-2 
4.- Muerte y resurrección 26:3-28:20 
Este es el plan general. Si damos una mirada más de cerca al libro hallamos una frase en forma casi idéntica en cinco lugares del evangelio. Véase 7:28; 11:1; 13:53; 19:1; 26:1. Estas frases se hallan cada una de ellas al concluir una sección de enseñanza, y podemos ver al instante que el evangelio de Mateo da una parte prominente a la enseñanza de nuestro Señor Si se estudian las cinco grandes secciones observaremos que representan un aspecto quíntuplo y un orden de enseñanza lleno de profundo interés, una quíntuplo proclamación del Reino. Esto debe ser estudiado cuidadosamente Es un rasgo especial del primer evangelio. Luego, cuando seguimos leyendo podemos ver que los milagros suelen estar agrupados, así en el capítulo 8, aunque, en general, podemos decir que en Mateo se hace énfasis en las palabras de Jesús, no en sus obras. Una vez más leemos este evangelio y notamos la frase «el reino de los cielos», que se encuentra por lo menos treinta y siete veces, y ni una en Marcos y Lucas, donde se habla del "Reino de Dios". Aquí hay otra indicación de nuestro Señor de fundar su reino. Así se nos hace ver por todo el, la grandeza y la gloria del Rey mesiánico en sus palabras y obras, hasta que al final del evangelio viene la proclamación de "todo poder" y la seguridad de su presencia perpetua. 

MARCOS. 
Una vez que nos preguntamos sobre el propósito y vemos que se nos sugiere en el primer capítulo, en los primeros versículos. Aquí no hay nada de genealogías, ni datos de la infancia, sino que se nos introduce de modo abrupto en la vida y obra activa del Hijo de Dios. Al ir leyendo, esta impresión se va profundizando. Muy poco sobre la enseñanza de nuestro Señor, pero mucho sobre el servicio activo. Incluso así el plan general del evangelio está marcado por su contenido de modo muy semejante al de Mateo. 
1.- Introducción al ministerio 1:1-4 
2.- Primera fase del ministerio. 1:15-9:50 
3.- Fase final del ministerio. 10:1-13:37 
4.- Muerte y resurrección. 14:1-16:20 
A la luz del énfasis que se hace en la actividad de nuestro Señor hemos de notar la frecuencia del uso de la palabra "inmediatamente" o sus equivalentes. Luego, como el secreto de esta actividad, nótese que ningún evangelio da tanta prominencia a los períodos de descanso o retiro de nuestro Señor de esta obra evangelizadora. Véase 1:35 y búsquense los otros. 

LUCAS. 
Pasamos ahora al tercer evangelio y nos encontramos con un prefacio que afirma el propósito general del autor, pero no nos dice nada sobre su punto de vista. El primer capítulo, sin embargo, respira un espíritu muy humano y de simpatía. Sentimos que nos hallamos en medio de personas que viven vidas hermosas, y tenemos vistas de corazones y de hogares llenos de "dulzura y de luz". Así es también el capítulo 2, y al leer el capítulo 3, nos parece recoger una pista en la diferencia en la genealogía, comparándola con la de Mateo. Allí se termina en Abraham. Aquí se llega a Adán. Ésta es nuestra clave. El tercer evangelio es el evangelio de nuestro Señor para la humanidad, tierno, amoroso, y nos lo pinta como el Hijo del hombre más bien que como el Hijo de David; y a medida que leemos con esta clave hallamos ilustración tras ilustración de este espíritu en la selección de los materiales. Algunas de las parábolas y gran parte de la enseñanza es así. Lucas es el evangelio del amor y la gracia para los descastados, los sufrientes, el samaritano, el pródigo. Leámoslo cuidadosamente y busquemos este punto a lo largo del mismo. El material es ordenado conforme al mismo modo general de los evangelios precedentes: 1.- Introducción al ministerio. Capítulo 1-3 2.- Primera fase del ministerio. 4: 1-9: 50 3.- Fase final del ministerio. 9:51-19:48 4.- Muerte y resurrección. 20:1-24:53 Estos tres son los llamados "evangelios sinópticos", porque dan una sinopsis, o sea un bosquejo casi idéntico del ministerio de nuestro Señor. Están estructurados bajo el mismo plan general, lo cual es evidente a pesar de las características peculiares de cada uno. Aquí estamos interesados en dominar cada evangelio por separado. Luego vamos a considerarlos en sus relaciones mutuas. 

JUAN. 
El cuarto evangelio completa el cuadro cuádruplo de nuestro Señor. El propósito de este evangelio se afirma de modo claro en 20:31. Este versículo debería ser estudiado cuidadosamente. El evangelio tiene un propósito "se ha escrito para que" y este propósito es doble: llevar a la creencia en el Jesús histórico como Mesías e Hijo de Dios, y conducir, por medio de esta creencia, a la posesión de la vida. Considerando las siete palabras usadas en el versículo: Creer; Jesucristo; Hijo de Dios; tener; vida; en su nombre. Sobre ellas se edifica el evangelio. Ellas forman su sustancia. Pero ¿tiene el evangelio un plan? Sin duda, porque su propósito es expresado mediante el plan. Este plan es la presentación de Cristo en aquellos aspectos que estimulan la fe. Estos materiales están seleccionados claramente y lo revelan. Con todo, junto a esto hay el hecho evidente que no todos le reciben, y así el evangelio revela una creciente incredulidad, que culmina en su rechazo y en la crucifixión. Esta incredulidad se explica por la enraizada pecaminosidad del hombre y su consiguiente separación de Dios. Así estos tres elementos corren paralelos por el evangelio; revelación, recepción, rechazo. Se hallan en el prólogo; y se entretejen en cada capítulo. Con esta doble clave de la creencia y la incredulidad, podemos ahora considerar el plan, y observemos cuán íntimamente se adhiere al propósito. 
1.- Prologo, 1:1-18. Versículos 1-4, revelación; 5-11, rechazo; 12-18, recepción 
2.- Revelación del Mesías 1:19-6:71. Los comienzos de la fe y la incredulidad 
3.- Conflicto y desarrollo de la incredulidad en una hospitalidad activa junto al aumento en la fe, 7-12 4.- Desarrollo de la fe, 13-17 
5.- Culminación de la incredulidad, 18-19 
6.- Victoria de la fe, 20 
7.- Epílogo, 21 
De modo que, en el fundamento de las manifestaciones de Jesucristo, se presentan dos factores morales decisivos, de fe y de incredulidad. Vale la pena notar que el prólogo contiene un sumario de todo el evangelio. 
1.- Capítulo 1:1-4, revelación = capítulo 1:19. Capítulo 6 
2.- Capítulo 1:5-11, rechazo = capítulo 7. Capítulo 12 
3.- Capítulo 1:12-18, recepción = capítulo 13. Capítulo 21 
Hay una indicación significativa de este contraste entre fe y falta de fe en la fase "los suyos", que en 1:11 se refiere a la incredulidad, y en 13:1 a la creencia. Éstas son prácticamente las dos grandes secciones del evangelio. Podemos notar también en el plan anterior, una estructura séptuple, y ver cómo la primera división contesta a la séptima, la segunda a la sexta, y la tercera a la quinta, dejando la central (Capítulos 13:17) como la almendra o núcleo dominante de todo el propósito: el crecimiento de la fe. A partir de este bosquejo es posible y necesario entrar en un estudio detallado, y cuanto más minuciosa sea la consideración, más claramente se verán las glorias que revela este evangelio. Todo se hallará que sirve al propósito y forma parte del plan. Por este medio se puede obtener un conocimiento y fondo del contenido, y también un conocimiento del pensamiento en orden y continuidad. Esto será mucho más ventajoso que una mera serie o recuerdo de los capítulos aunque se titulen con los sucesos ocurridos en ellos. Una ayuda así puede ser útil y todo el que desee hacerla puede pensar en una cumbre con dos caminos uno hacia arriba y, en el otro lado, uno hacia abajo. Luego, tomando el capítulo central (capítulo 11) como la cumbre (el mayor milagro) es posible dirigirse hacia atrás, los diez primeros, o hacia el final, los diez últimos, para comprender mejor el contenido. Pero es básico también captar el orden del pensamiento y del contenido, y así seguir el maravilloso relato que da Juan de su Maestro y el nuestro. Hemos entrado en más detalles en este evangelio debido a su gran importancia, pero nuestro interés es estimular las ideas, así que instamos a la lectura concienzuda del evangelio. Es necesario releerlo con frecuencia (podría llevarse en el bolsillo) y seguir hasta la gran culminación y la mayor confesión de fe: "Señor mío y Dios mío." 

LOS HECHOS. 
Para los obreros cristianos en particular este libro es del máximo valor, v debería hacerse de él un estudio cuidadoso y a conciencia. Se halla entre los evangelios y las epístolas y es el eslabón de enlace entre ellos. Es a la vez la explicación necesaria de los evangelios y la base requerida para las epístolas. Su conexión con los evangelios es íntima e importante, especialmente con el de Lucas. Esto se puede ver en los dos relatos de los "cuarenta días" en Lucas 24 y Hechos 1, el primero de los cuales está escrito desde el punto de vista del término de la vida terrenal y el otro desde el del comienzo de la vida celestial de nuestro Señor. ¿Cual es el propósito de los Hechos? Estúdiese cuidadosamente 1:1-2. El "tratado anterior" es un relato de lo que Jesús empezó a hacer y enseñar antes de su ascensión. El libro presente es un relato de lo que siguió haciendo y enseñando después de sus ascensión. Así que el libro realmente es un relato de los "Hechos del Señor ascendido". El es el verdadero obrero (1:24; 2:33; 3:16; 4:10); y el Espíritu Santo es el poder real (1:2 y otros pasajes). Luego nótese la obra descrita. "Haciendo y enseñando." Es un libro de hechos y palabras, acciones e instrucción. Nótese el orden y véase Lucas 24:19 y Hechos 7:22. Considérese también el énfasis en la palabra empezó. Este libro es también una historia de comienzos, los comienzos de la Iglesia en localizaciones particulares, las primeras muertas de los varios métodos de la obra cristiana. Este es el propósito, y el libro debe estudiarse teniendo esto a la vista, si lo hemos de hacer nuestro con precisión. Pero ¿tiene también un plan este libro? ¿Es posible seguir el propósito en la forma como se realiza? Veamos en capítulo 1:8, y nótense tres grandes hechos: 
1) El propósito ha de ser realizado por medio de una cierta clase de personas: "Me seréis testigos.» 
2) Y por medio de progreso en un cierto orden: En Jerusalén, Samaria, lo último de la tierra." Esto no es sólo geográfico sino también espiritual. Jerusalén significa las personas que tienen una religión verdadera en forma falsa o imperfecta. Samaria representa una mezcla de verdadero y falso: "Lo último de la tierra indica las religiones falsas o la ausencia de religión." 
3) Este propósito ha de ser realizado por medio de un poder especial ("el Espíritu Santo"). 
Todo el libro está escrito sobre estas líneas. Ahora bien, analicemos el libro, y considerémoslo desde más de un punto de vista. Considerémoslo: 
1.- Según la extensión histórica (hacia fuera): 
 a).- Iglesia de Jerusalén. 1:1-7:60 
 b).- Iglesia de Palestina. 8:1-12:25 
 c).- Iglesia de los gentiles. 13:1-28:31 
2.- Según la expansión espiritual (hacia dentro): 
 a).- Comienzo claro. 1:1-8:3 
 b).- Experiencias profundizantes 8:4-12:25 
c).- Progreso asombroso 13:1-21:16 
 d).- Freno aparente. 21:17-28:31 
3.- Según el esfuerzo personal (los dos hombres alrededor de los cuales gira la historia): 
 a).- Pedro 1-12, en cinco secciones (hallarlas), y termina con su encarcelamiento y liberación 
 b).- Pablo 13-28, en cinco secciones (búsquense), terminando con su encarcelamiento (¿y libertad?) De nuevo insistimos en la necesidad de un estudio de estos dos libros, Juan y Hechos. Por ello hemos dado un bosquejo más detallado. Ellos suministrarán a la mente y al corazón abundancia de luz, gracia y poder, enriquecimiento y equipando para el servicio de Dios. Completamos nuestra consideración del estudio del Nuevo Testamento por libros, dando algunas sugerencias sobre el estudio de las Epístolas. Esta sección del Nuevo Testamento es apropiada para el método que estamos considerando, pues las Epístolas tienen en su mayor parte un propósito definido y es fácil analizarlo. 

ROMANOS. 
La primera Epístola del Nuevo Testamento en el orden en que las tenemos en nuestras versiones es en algunos aspectos la mayor de todas ellas. la clave de su significado se halla en 1:17. El evangelio se dice que es el poder de Dios para salvación (v. 16), porque en él se revela la justicia de Dios (v. 17). El tema de la Epístola es "la justicia de Dios", y toda ella está construida sobre esta idea. Leámosla en una sesión si es posible pensando en esta idea. Luego hay que leerla de nuevo, y aún una tercera vez, notando cuidadosamente la impresión general que hace. Luego consideremos el siguiente análisis Buscar si es correcto. Mejorar, modificar o alterar si es necesario. Introducción personal. 1:1-15 1.- La justicia requerida por Dios a causa del pecado. 1:16-3:2. 2.- La justicia provista por Dios en Cristo. 3:21-26 3.- La justicia recibida por la fe. 3:27-30 4.- La justicia vista con anticipación e ilustrada en el Antiguo Testamento. 4:1-25 5.- La justicia realizada en la experiencia personal. 5-8 6.- La justicia rechazada por los judíos satisfechos de sí mismos. 9-11. 7.- La justicia manifestada en la vida diaria. 12:1-15:13 Terminación personal. 15:36-16:27 Se ve pues que casi cada aspecto de la justicia es discutido e ilustrado en la Epístola. Notemos también que "la justicia de Dios" incluye dos elementos: su justicia personal, esto es la justicia de su carácter, revelada en Cristo; y la justicia concedida, esto es, la justicia de su gracia impartida en Cristo. Vemos esto en el gran pasaje de 3:26; "A fin de que Él sea justo [personal] y el que justifica [concedida]." En otros pasajes se hace énfasis en la una o la otra, según el contexto. Todo cristiano debería asegurarse de entender tanto como le sea posible esta Epístola a los Romanos. Es una educación para la mente, el corazón, la conciencia y el alma. 

GALATAS. El obispo Lightfoot dice que Gálatas es un bosquejo de Romanos, el cual es el cuadro terminado. La simple división consiste de tres partes de dos capítulos cada una: 
1.- Personal. 1 y 2 
2.- Doctrinal. 3 y 4 
3.- Práctica. 5 y 6 
Hay pocas epístolas más intensas en sentimientos y expresión. Procede el mismo corazón de un pastor fiel, que teme la pérdida del rebano; el rebaño querido por él, que fue recogido en su primer viaje misionero (Hechos 13: 14). EFESIOS. Una cumbre de revelación, Efesios revela los propósitos últimos y sublimes de Dios en Cristo y en la Iglesia. Como es corriente en Pablo, la gran división es doctrina (1-3) y práctica (4-6), la última sigue como corolario inevitable de la primera. La doctrina más alta es el motivo de poder para el deber más humilde. La nota clave se halla en 1:3 y toda la Epístola ilustra y elabora este versículo. 1 

TESALONICENSES. 
Aquí tenemos una de las Epístolas más simples (y probablemente de las primeras) entre los escritos paulinos. Consiste en dos partes. 
1.- personal que termina con una oración (1-3), 
2.- práctica, que termina con una oración (4-5). 

HEBREOS. 
Otra de las grandes Epístolas, Hebreos es una carta y un tratado. Considérese su tema en 1:1-4, la revelación completa y final de Dios en la persona divina y la obra sacerdotal de su Hijo: 
1.- La gloria de la Persona. 1:4-4:13 
2.- La gloria del sacerdocio 4:14-10:18 
3.- La apropiación personal y la aplicación práctica. 10:19-12:29 
Cada una de estas secciones está dividida y subdividida en el curso de la discusión. Puede verse un plan detallado en la obra de Murray "El Lugar Santísimo." Pero antes y de modo especial hay que hacer nuestro el contenido de la Epístola. La Epístola trata su tema a la luz del Antiguo Testamento, y muestra la superioridad de nuestro Señor con respecto a los hombres y el ritual del Antiguo Pacto. La palabra "mejor" es la nota clave, y se halla unas once veces, en tanto que la "idea" se halla en cada capítulo. 

1 PEDRO. 
En vez de un análisis, una palabra clave es a veces de mayor ayuda. Lo es aquí, y la palabra es "sufrir". La epístola está escrita para animar a los cristianos que sufren y se les anima a resistir por medio de la idea de los sufrimientos de Cristo y la gloria venidera. 1 JUAN. Esta es una de las Epístolas más difíciles de analizar, aunque hay una clara unidad de pensamiento a lo largo de la misma. El propósito es triple. 4, 2:1 y 5:13; y estos tres hilos son esenciales en toda la Epístola. El último texto (5:13) la enlaza con el Evangelio como su continuación (20:31). La idea es que los que tienen vida por creer el evangelio deben conocerla (la Epístola, y seguir creyendo). Esta seguridad tiene tres pruebas: obediencia, amor a los hermanos y posesión del Espíritu. La obediencia se discute en 1:5-2:6; el amor en 2:7-3:24; y el Espíritu en 3:24-5:12. Estos ejemplos de libros del Nuevo Testamento serán suficientes para ilustrar la necesidad y el valor de este modo de estudio. Hemos evitado dar muchos detalles, porque esto anularía nuestro objetivo, que es estimular a un estudio de primera mano todas las ayudas del mundo no pueden sustituirlo y quizá puede estorbarlo.
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03 enero 2018

Lección 5. Libros del Antiguo Testamento

3.1.18
Después de conseguir una visión de conjunto de la Biblia, y de sus dos grandes divisiones, es necesario entrar en un estudio detallado de los libros que componen los Testamentos. La Biblia, como hemos visto, no es un libro único: es una biblioteca, una colección de sesenta y seis libros, cada uno de los cuales apareció de modo separado de los demás. Es evidente que no podemos, aquí, considerar cada libro, pero podemos indicar por medio de algunas ilustraciones la forma en que se ha de intentar el estudio. El primer punto consiste en obtener un conocimiento tan pleno como sea posible del contenido del libro, asegurándonos de que conocemos los nombres, los sucesos y la sustancia principales. Luego, a partir del contenido, pasamos a considerar la enseñanza, el propósito, el lugar y el poder. Tomaremos unos cuantos de los libros más importantes del Antiguo Testamento y veremos lo que puede hacerse con este método. 

GENESIS. 
Ante todo hemos de leerlo bien, para obtener una idea general. Es aconsejable hacerlo, si es posible, en una sentada y notar la impresión de unidad que se crea así. La Biblia sufre por el uso parcial y fragmentario que se hace de ella. Cuando leemos el Génesis no podemos por menos que notar que aparecen con alguna frecuencia: "Estas son las generaciones", o «el libro de las generaciones». Esto ocurre diez veces (varía algo en las versiones, ya que se usan otras palabras equivalentes). No damos las referencias, ya que tenemos interés en incitar a la lectura e investigación personal. Al descubrir estos puntos nos damos cuenta que nuestro libro del Génesis es principalmente una compilación de datos familiares, y que éstos son las fuentes principales de información del escritor. Los datos, sin embargo, tienen un significa do profundo al ser usados de esta forma. No tenemos biografía o historia propiamente dicha, sino incidentes biográficos e históricos utilizados bajo la guía divina para un propósito espiritual. Este propósito aparece a medida que leemos y estudiamos. Así vemos que el capítulo 1:1 es realmente la clave del libro Es un libro de orígenes, de Génesis de las cosas el origen de la creación, del hombre, del Día de Reposo, del matrimonio, del pecado, la gracia, las razas, el pueblo escogido. Y los datos familiares son utilizados para ilustrar el plan de Dios en la redención de la humanidad, por medio de un pueblo, una tribu, una familia. Pero al leer y estudiar más, nos impresiona el método del libro Para apreciar esto, pongámonos al lado de Abraham y demos una mirada hacia atrás y hacia adelante. Por un lado podemos seguirle en sus antecesores hasta Adán; y por otro podemos seguir sus descendientes hasta Egipto. El libro es fiel a su designio manifiesto de darnos la Génesis o comienzos de las cosas. Incluso las vueltas y rodeos que da el libro, están de acuerdo con su principio estructural. Sus proporciones muestran el mismo designio. De los cincuenta capítulos, treinta y nueve están dedicados a Abraham y a su familia, y sólo once al resto de los grandes hechos desde la creación al tiempo del padre de Abraham. Todo parece aquí regido por una gran ley y principio de comienzos, Génesis, en el desarrollo de los propósitos redentores de amor y de gracia. Hemos de seguir luego con el estudio de estas diez secciones, para dominar los hechos asociados con ellas, y notar el crecimiento de la historia que empieza con Adán, se extiende a la raza, se contrae de nuevo en Abraham, sólo para desarrollarse de nuevo en Israel en Egipto, a punto para el Exodo, que se relata en el segundo libro del Antiguo Testamento. Nos hemos detenido más en el Génesis que en los otros, a causa de su importancia como el primer libro de revelación, y en algunos aspectos, la clave de toda la Biblia. 

EXODO. 
Este libro puede ser estudiado y dominado por medio de este breve bosquejo: 
1.- Historia: de Egipto a Sinaí. Capítulos 1-18 
2.- Leyes generales y solemne entrada en el pacto. Capítulos 19: 24 
3.- Direcciones para la construcción del tabernáculo y para el culto. capítulos 25-40 

LEVITICO. 
Considerémoslo del siguiente modo, y léase a la luz de la Epístola a los Hebreos: 
1.- Las ofrendas. Capítulos 1-7 
2.- El sacerdocio. Capítulos 8-10 
3.- Limpieza inmundicia. Capítulos 11-16 
4.- Leyes de la santidad. Capítulos 17-22 
5.- las fiestas. Capítulo 23 
6.- Leves generales. Capítulos 24-27 

DEUTERONOMIO. 
Este libro ("la segunda ley") es de gran interés e importancia, y será de mucho provecho su estudio bajo el siguiente esquema. 
1.- Enumeración de las bondades de Dios. Capítulos 1-4. 
2.- Repaso de la ley para la nueva generación, al terminar los cuarenta años. Capítulos 5-26 
3.- Renovación del pacto con Dios. Capítulos 27-30 
4.- Escenas finales de la vida de Moisés. Capítulos 31-34. 

SAMUEL. 
Nuestros dos libros de Samuel eran originalmente un solo libro, sin interrupción, y cuando se consideraban de esta forma ofrecen una excelente ilustración del propósito y método de la historia de la Biblia, que no es escribir historia de modo pleno, sino escribirla para un objeto definido, e incluir solo sobre lo que es necesario para el cumplimiento de este hecho. Demos una mirada a los libros, primero, y notemos que David es el personaje principal, y que todo se dirige a él. Samuel y Saúl se nos presentan como estados de transición desde la teocracia a la monarquía. Pero vemos cuán breve es su relato comparado con la plenitud de lo que se nos dice sobre David. Aquí hay un bosquejo, del volumen escrito sobre Samuel, por el profesor Kirkpatrick, que muestra el curso del libro y el plan de su contenido: 
1.- Fin de la teocracia.- 1 Samuel 1-7 
2.- Fundación de la monarquía. Capítulos 8:31 
3.- El reino de David sobre Judá solamente. 2 Samuel 1-4 
4.- El reino de David sobre todo Israel. Capítulos 5-24 
Este bosquejo, que es simétrico, con una triple subdivisión en cada caso, revela claramente el propósito Davídico del conjunto, porque David era el elegido de Dios, y había de ser el primer rey, si bien se interpuso la obstinación del pueblo. 

 REYES Y CRONICAS. 
Aquí tenemos otro ejemplo de propósito religioso de la historia bíblica. El mayor espacio dedicado a varios monarcas muestra la importancia de estos reinos desde el punto de vista de la religión y del Reino de Dios. Hay seis monarcas, cuyos reinos son como goznes o puntos pivotes, alrededor de los cuales gira la historia religiosa. Hay que descubrirlos y considerar su importancia precisa. Por otra parte, está lleno de significación que algunos reinos, que el historiador secular consideraría de la mayor importancia, son despachados con pocas palabras. El ejemplo más notable de esto es el reino largo y próspero de Jeroboam segundo, al cual se dedican dos o tres versículos (2 Reyes 14). No es fácil analizar estos libros. Quizás el contenido se puede estudiar mejor bajo los nombres de los reyes mencionados, usando Crónicas como suplemento de Reyes Tanto Reyes como Crónicas son relatos históricos desde el punto de vista religioso, aunque el aspecto preciso de cada uno es diferente. "Reyes" es esencialmente profético, la obra de su profeta (quizá Jeremías). "Crónicas" es sacerdotal, o levítico, la obra de un sacerdote o levita (quizá Esdras). "Crónicas" cubre gran parte del territorio de "Reyes", pero con el intento de mostrar, a los que habían regresado de la cautividad, la antigua gloria del Templo, y la necesidad, al presente, del mismo y de su culto para la vida nacional. JOB. Parece haber preferencia en el Antiguo Testamento para su tratamiento quíntuplo de varios libros, siguiendo, quizá, la bien conocida división quíntuplo de la Ley (Pentateuco, o cinco volúmenes). Consideremos el caso siguiente: 
1.- Introducción. Capítulos 1-3 
2.- Job y sus tres amigos. Capítulo 4-31 
3.- Job y Elihú. Capítulos 32-37 
4.- Intervención de Dios. Capítulos 38-41 
5.- Conclusión. Capítulo 42 
Guiados por este bosquejo, hay que leer el libro (en una versión moderna) de una sentada, para obtener una visión clara del pensamiento del mismo en conjunto. Hemos de poder darnos cuenta de cuál es el tema y el modo en que es tratado. ¿Cuál es el tema? ¿No es el gran problema del sufrimiento considerado en relación con el pueblo de Dios, cómo viene y de dónde viene, por qué es permitido y qué mensaje nos trae de Dios? A la luz de esto podemos ver los distintos puntos de vista: Satán, Job, los amigos, Elihú y Dios, con la bienaventurada conclusión de todo el asunto. Cada punto de vista está claramente marcado y da su contribución precisa al conjunto. Si este libro es leído juntamente con otras porciones de la Escritura, como los Salmos 37 y 73, y Hebreos 12, se proyecta mucha luz sobre uno de los problemas más graves de la vida. 

LOS SALMOS. 
El gran libro de las "alabanzas de Israel", contienen las respuestas inspiradas del hombre a la revelación de Dios, y son aceptables hoy casi en su totalidad, como cuando fueron pronunciadas, porque, subyacentes a todas las circunstancias y los cambios, estas relaciones del creyente con Dios son prácticamente siempre las mismas. Una vez más aquí tenemos una clara división en cinco partes. El final de cada una de ellas es marcada por una doxología, hasta que al fin, el último salmo es todo él una doxología. 
1.- Libro 1. Salmos 1-41 
2.- Libro 2. Salmos 42-72 
3.- Libro 3. Salmos 73-89 
4.- Libro 4. Salmos 90-105 
5.- Libro 5. Salmos 106-150 
Un estudio cuidadoso nos dará entre otros los siguientes resultados: 
I.- Las diferencias en el uso y los nombres divinos Jehová y Elohim (Señor y Dios). El primero se halla de modo predominante en el primero y en los dos últimos libros, en tanto que el último título se usa principalmente en los libros centrales. 
II.- La repetición de Salmos particulares en diferentes libros (Salmos 14 y 53) parece indicar que los libros fueron compilados gradualmente para el uso en el culto del templo. Véase también el Salmo 18 y 2 a Samuel 22. El doctor C. H. Waller sugiere que los Libros 1 y 2 fueron usados en el reino de David en Sión y Gihón, respectivamente, hasta que estos lugares fueron unidos en el Templo de Salomón; es interesante la idea, y puede estar cerca de la verdad. 
III.- La primera palabra "Bienaventurado" es una especie de clave para toda la colección, como una escala ascendente. En los Salmos primeros se trata de "Bienaventurado [bendito] el hombre". el creyente en Dios. En los últimos Salmos, y especialmente hacia el final es: "Bendito sea Dios". Dios en el creyente. 
IV.- Los títulos revelan los autores de la mayor parte y también grupos de Salmos de un carácter particular. 
V.- Algunas veces hay, como si dijéramos, Salmos gemelos (como el 112 y el 113), que están relacionados por el tema, sea por comparación, continuación o contraste. Hay varios casos de este tipo. En el estudio de los Salmos hemos de familiarizarnos con ellos de modo general, intelectual y también espiritual, en textos y porciones aislados. Nos dará inmenso beneficio si les prestamos atención. 

PROVERBIOS. 
El libro de Proverbios nos recuerda que no hemos de prestar atención exclusiva a los Salmos, como muchas veces nos sentimos tentados a hacer. Los Salmos hacen énfasis sobre la devoción, los Proverbios sobre el deber; y el uno complementa al otro Los Proverbios son un tónico para la vida espiritual, y están llenos de poder práctico para cada día. Aquí vemos también la división quíntuple. 1.- Capítulos 1-9 esta sección no incluye ninguno de los proverbios en el sentido estricto 
2.- Capítulos 10-24 la sección principal del libro son tres subdivisiones: 
 a).- 10:1-22:16 
 b).- 12:17-24:22 
 c).- 24:23-34 3.- Capítulos 25-29 4.- Capítulo 30 5.- Capítulo 31 

ISAIAS.
Entre los profetas no hay ninguno mayor que Isaías, y su libro es digno de un estudio detallado. La abundancia de referencias a nuestro Señor ha llevado a que se hable de Isaías como el profeta evangélico, el profeta del evangelio (el profeta del evangelio de salvación por medio del sacrificio). El contenido se presenta en una triple estructura aunque pueden hacerse subdivisiones. 
1.- Capítulos 1-35. Profecías principalmente del periodo sirio En este grupo hay otros pequeños grupos de profecías, que se pueden estudiar por separado, por ejemplo: capítulos 13-23, capítulos 24-27; capítulos 28-33, capítulos 34-35. 
2.- capítulos 36-39. Sección histórica. Dos de estos capítulos miran hacia atrás a la primera sección que se refiere en Asiria, y dos adelante, a la sección referida a Babilonia. El doctor Bullinger, en un librito: Isaías: su estructura y alcance, sugiere que estos capítulos pueden resumirse así 
 a).- Mensaje del rey de Asiria; Ezequías lo presenta delante de Dios; Isaías da la respuesta. Capítulos 36-37). 
 b).- Mensaje del rey de los terrores (muerte); Ezequías lo presenta delante del Señor; Isaías da la respuesta. Capítulo 38. 
 c).- Mensaje del rey de Babilonia; Ezequías no lo presenta delante del Señor; Isaías envía la respuesta. Capítulo 39. 
3.- Capítulos 40-66 profecías, principalmente del período babilónico. En esta sección de veintisiete capítulos hay tres divisiones claras de nueve capítulos cada una, marcadas por el mismo pensamiento al final de cada nueve, sobre el destino de los malos (véase los últimos versículos de los capítulos 48, 57, 66). 
 a).- La liberación en camino. Capítulos 40-48 
 b).- El Libertador. Capítulos 49-57 
 c).- Los resultados. Capítulos 58-66 
Vale la pena notar que en esta sección tenemos algunas de las predicciones más claras y detalladas del Señor y de su obra, y también algunas de las ideas que se hallan luego ampliadas en los escritos de Pablo. Es también digno de notar (incluso como ayuda a la memoria) que en esta sección tenemos veintisiete capítulos en que Cristo lo es todo, la cumbre de los cuales es el 53. Debe añadirse, y esto vale para todos los profetas, que ha de ser leído en una versión moderna. 

LAMENTACIONES. 
Nótese aquí una ilustración de los métodos literarios hebreos. En primer lugar, los versículos están limitados al número del alfabeto hebreo: veintidós en cada capítulo, excepto en el 3, donde hay sesenta y seis, o sea tres veces veintidós. Cada versículo de cada capítulo comienza con una letra (por orden) del alfabeto, así por ejemplo, el versículo 1 empieza con Aleph y así sucesivamente. En el capítulo 3 cada letra hebrea tiene tres versículos, por ejemplo 1, 2 y 3 tienen Aleph. El Salmo 119 es otra ilustración de esta forma de composición, cada sección de ocho versículos y cada versículo de la sección comienza con la letra del alfabeto correspondiente. 

AMOS. 
Esta importante profecía ilustra lo que podemos llamar "profetas menores", y puede ser estudiada del modo siguiente; 
1.- Primer mensaje: amenaza. Capítulos 1-2 
2.- Segundo mensaje: destrucción. Capítulos 3-4 
3.- Tercer mensaje: lamentación. Capítulos 5-6 
4.- Serie de visiones. Capítulos 7-9 
5.- Promesa de restauración. Capítulos 9, 11-15 
Estos son unos pocos ejemplos de los libros del Antiguo Testamento. Hay que insistir que es necesario dominar a fondo los mensajes, para descubrir su verdad, gracia y poder. Es un buen plan tener un libro a mano para un estudio prolongado, y tener un ejemplar a mano, para leerlo en momentos libres. Pasar un mes a tres meses sobre Génesis, o sobre Josué, o Samuel o Isaías sería de mucho provecho.
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