BIENVENIDO!!

Este es un día muy especial para mí. Porque puedo concretar un anhelo que hace bastante tiempo Dios puso en mi corazón. Compartir la enseñanza de la palabra de Dios a través de un medio de comunicación casi sin fronteras. Por ello la presentación de este sitio es personal. Creo que cada persona que entre aquí es alguien muy especial para Dios. Así trata El con nosotros. Personalmente. Me entusiasma cada vez que reflexiono que en la Biblia, Dios, tiene las repuestas para todas nuestras inquietudes. Así que recuerda: eres muy especial para Dios. Por ello el plan que El ha trazado de antemano para ti es ESPECIAL. Y si lo buscas en su palabra sus repuestas serán también especiales.

Comenzaremos con una materia muy importante: INTRODUCCION A LA BIBLIA. Y también paralelamente con otros estudios bíblicos, prédicas cristianas y el instituto bíblico gratis donde podrás bajar todos los estudios a tu compu… en fin, teología práctica al alcance de todos para aplicarla en la rutina diaria. Pero también estudios bíblicos que profundicen y pongan un buen cimiento a nuestra fe cristiana. Adelante entonces!

5 Herramientas para el Estudio

No podemos dejar de mencionar la necesidad de cultivar desde el primer momento, hábitos sanos y correctos en el estudio. A continuación mencionaremos ocho hábitos de importancia para el buen desempeño del estudio de la Biblia. TIEMPO. El estudio esporádico es de poco provecho, el estudiante serio de la Biblia separará tiempo para su lectura y estudio. Esetiempo debe ser diariamente y el mejor de las horas del día, por regla general el mejor tiempo es temprano en la mañana cuando la mente esta fresca y el cuerpo descansado. LUGAR. A menudo se cree que cualquier lugar es bueno para estudiar la Biblia, pero la elección de un sitio apropiado es más importante de lo que nos imaginamos. Debe ser un sitio, tranquilo, libre de interrupciones y donde exista el menor número de distracciones posibles. PLAN. Nunca se debe estudiar la Biblia, sin seguir un plan definido cuando se leen pasajes salteados, o se estudian libros diferentes sin ningún sistema específico, los resultados tienden a ser mínimos. CONCENTRACION. Es de suprema importancia que nos formemos el habito de concentrarnos en la lectura, aún cuando tal vez esto signifique que al principio nos sujetemos nosotros mismos a la disciplina, de que si descubrimos estar avanzando en la lectura sin leer realmente, regresemos al comienzo y volvamos a empezar entendiendo palabra por palabra lo que leamos. OBSERVACION. Es preciso habituar la mente a fijarse aún en los detalles más sencillos de lo que leemos, por ejemplo: Los Personajes o grupos que se mencionan, los lugares, los acontecimientos y lo que se dice de cada uno. MEDITACION. Quizá este sea uno de los hábitos más difíciles de adquirir en el estudio bíblico, pero a la vez es también uno de los más estratégicos, porque de él depende que nuestra lectura se convierta en conocimiento y aprovechamiento. ANOTACIONES. Pocas personas se encuentran dotadas de una capacidad de retención tan extraordinaria que pueden retener todo lo que leen. Por eso es conveniente siempre acompañar el estudio con un papel y lápiz, debemos de anotar los descubrimientos más sobresalientes. REPASO. Esta es una de las leyes fundamentales del aprendizaje de cualquier materia y mucho más del estudio bíblico, no es suficiente tan sólo estudiar, es necesario repasar lo estudiado una y otra vez. HERRAMIENTAS PARA EL ESTUDIO DE LA BIBLIA Con frecuencia escuchamos dentro de los círculos de la iglesia sin exhortaciones a estudiar la Biblia, pero pocas veces se nos instruye sobre un aspecto básico de tal forma el contar con ciertas herramientas fundamentales que faciliten y orienten debidamente nuestros esfuerzos, no es que sin ellas no se pueda estudiar la Biblia, sino más bien, que existen ciertos libros que se han escrito con el fin de simplificar el trabajo y asegurarnos de éxito en nuestro estudio y, por eso es interesante contar con su valiosa ayuda. Conforme el Cristiano inicia en serio su investigación de las Escrituras, conviene que vaya adquiriendo algunos libros claves, hasta lograr reunir una pequeña pero bien seleccionada biblioteca, no es preciso que esta colección muy vasta, solo lo más importante, ejemplo de esto lo encontramos Eclesiastés 12:12, "No hay fin de hacer muchos libros". UNA BIBLIA DE ESTUDIO. ¡Nunca se debe juzgar un libro por las pastas! es esta relación con la Biblia, he aquí entonces algunas de las características sobresalientes que debemos exigir en nuestra Biblia de Estudio. 1.- Tamaño: De preferencia grande. 2.- Tipo: Sobre todo que la letra sea grande y clara. 3.- Papel: Grueso y resistente, con el propósito de hacer anotaciones sobre ella. 4.- Notas: Son explicaciones al margen del texto con el propósito de aclarar algún punto oscuro. 5.- Referencias: Que tenga el mayor número de referencias posibles, son citas que nos guían a pasajes paralelos; esto es que narran el mismo incidente que estamos leyendo, otras veces nos guían a pasajes que contienen enseñanzas sobre el mismo tema y otros usos semejantes. Lo más importante que ahorramos tiempo, nos orientan, nos guían y nos facilita el estudio de las Escrituras. CONCORDANCIA. Es un índice de palabras en orden alfabético, en la cual se indican los pasajes de la Escritura donde aparece cada palabra y donde nos señala el libro, capítulo y versículo donde se encuentra. MAPAS. DIVERSOS TIPOS DE VERSIONES Y TRADUCCIONES. Traducciones o versiones, se le llama "versión" en una traducción de las Escrituras de un idioma a otro. Las traducciones de la Biblia al español las podemos clasificar, simplemente, en antiguas y modernas. LIBROS DE CONSULTA. 1.- Manual Bíblico. 2.- Atlas Bíblico. 3.- Diccionario Bíblico. 4.- Comentarios. 5.- Armonía de los evangelios. Contando con estos valiosos libros de consulta completamos nuestro juego de herramientas indispensables para realizar el estudio de las Escrituras. EL ESTUDIO DE LA BIBLIA EN CONJUNTO La Biblia es la Palabra de Dios la revelación de su voluntad al hombre. De ello se sigue que deberíamos conocer esta revelación y hacer caso de su mensaje. El conocimiento requiere un estudio sincero, fiel, paciente, constante y es a este tema que vamos a dedicarnos, con el propósito de sugerir métodos que sean aptos para familiarizarnos más con las Sagradas Escrituras. El valor de un conocimiento adecuado de la Biblia es evidente. Hay provecho intelectual en su información e instrucción. Hay beneficio moral en su guía y advertencias. Hay provecho espiritual en su verdad doctrinal y práctica. Necesitamos estar equipados por las Sagradas Escrituras, también, para poder contrarrestar los excesos sacerdotales y los defectos racionalistas, y en su revelación de gracia y verdad obtenemos la seguridad de la salvación, y de ella derivamos fuerza para el servicio. El conocimiento, además, presupone mucho más que leer; requiere estudiar. Y no sólo estudio, sino una aplicación auténtica de la mente, el corazón y la conciencia a la sustancia y enseñanzas de la Sagrada Escritura. Deberíamos comprender la necesidad e importancia de un conocimiento tan detallado y a conciencia de las Escrituras como nuestro tiempo disponible y nuestra capacidad nos permita. El leer la Biblia no es estudio Bíblico. Es mucho más fácil leer libros sobre la Biblia y requiere mucho menos tiempo y esfuerzo mental que el estudiar la Biblia por nuestra cuenta. Pero esto último es, sin duda, nuestro deber más esencial y provechoso. En estos capítulos vamos a sugerir ciertos métodos de estudio, empezando con un repaso general de la Biblia, en conjunto, y luego haciéndolo por secciones y porciones, para estudiar los versículos y las palabras. De esta manera será posible conseguir alguna idea de la plenitud y variedad del estudio de la Biblia, y de la gran satisfacción de mirar la Palabra de Dios desde diferentes puntos de vista. VARIEDAD DE LA BIBLIA. Pensemos en la variedad del contenido: su historia, teología, filosofía, poesía, consejos, aspiraciones, predicciones. Consideré la variedad de autores: profeta, sacerdote, rey, cronista, apóstol, evangelista. Notemos la variedad de circunstancias: diferencias de tiempo (Moisés a Juan), lugar, país, propósito, destino. Hay sesenta y seis libros, es la obra de treinta y seis autores, que cubre un período de dieciséis siglos. Nuestro uso de la Biblia como un libro, por necesidad tiende a hacernos olvidar que no es sólo un libro, sino una biblioteca, "la biblioteca divina", con mucha variedad y gloria. LA UNIDAD DE LA BIBLIA. Esta unidad es el complemento de lo anterior. La Biblia, aunque varía, es con todo una, entre todas sus diferencias de lugar, tiempo y propósito, y posee una idea predominante. El Antiguo Testamento se extiende sobre un largo período de Tiempo y es el producto de una nación. El Nuevo Testamento es el producto de varias naciones, pero se extiende sobre un corto período. El Antiguo es al Nuevo como el fundamento es a la estructura, y el Nuevo es al Antiguo como el edificio es a la base. El Dios delGénesis y de Mateo son el mismo, sólo con los dos aspectos complementarios de trascendencia e inmanencia. El hombre del Génesis y de Mateo, son el mismo, y necesitan a dios y su gracia. En el Antiguo Testamento tenemos a Dios en sí mismo como supremo, y el hombre en sí mismo como pecador. En el Nuevo Testamento tenemos a Dios en Cristo como Salvador, y el hombre en Cristo como salvado. «En el Antiguo se halla el Nuevo escondido [latente], y en el Nuevo, el Antiguo revelado [patente].» El Antiguo Testamento es una revelación de formas externas que se desarrollan en principios internos. El Nuevo es una revelación de principios internos que se desarrollan en formas externas. El Antiguo Testamento es una preparación de Cristo para la Iglesia, y la Iglesia para Cristo. El Nuevo es una revelación de Cristo para la Iglesia y por medio de la Iglesia, al mundo. Cristo es la clave de toda la Biblia, y es Él que le da su unidad espiritual e histórica. Se ha sido sugerida la siguiente unidad séptuplo, que cubre toda la Biblia, y es digna de consideración: 1.- Génesis a Deuteronomio. revelación 2.- Josué a Ester. Preparación 3.- Job a Cantar de los Cantares. Aspiración 4.- Isaías a Malaquías. expectación 5.- Mateo a Juan. Manifestación 6.- Hechos a Epístolas. Realización 7.- Apocalipsis a Isaías. culminación Naturalmente esto sólo debe entenderse de modo general, pero es bastante preciso para revelar la unidad esencial. Los dos elementos de maravillosa variedad y todavía más, de maravillosa unidad, son verdades complementarias que van a transmitir sus propias impresiones profundas del origen e inspiración divinos a toda persona que piense sinceramente. ¿Cómo es posible que sesenta y seis libros, escritos casi del todo independientemente uno del otro, que se extienden a casi dos mil años, y escritos bajo toda variedad posible de circunstancias, pueden no tener parte alguna que contradiga lo que se dice en otra parte? La habilidad humana no podría conseguir este resultado. "Esto viene de mí", dijo el Señor. Con una unidad tan maravillosa en la divina biblioteca de sesenta y seis libros, no es sorprendente hallar en el otro rasgo notable que se sigue de la variedad y de la unidad antes considerada. LA SIMETRÍA DE LA BIBLIA. La simetría es característica tanto de su estructura literaria como de su enseñanza espiritual. La expresión más corta de ella es que en el Antiguo Testamento tenemos a Moisés y a los profetas, y en el Nuevo Testamento tenemos a Cristo y a sus apóstoles. Amplificando esto notamos que tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento son capaces de una división quíntuplo: Antiguo Testamento Nuevo Testamento Pentateuco (5) Evangelios (4) Libros Históricos (12) Hechos (1) Libros poéticos (5) Epístolas paulinas (14) Profetas mayores (5) Epístolas generales (7) Profetas menores (12) Apocalipsis ( 1 ) Extendiéndonos ahora un poco más adelante, notamos que el Pentateuco es para el Antiguo Testamento lo que los Evangelios son para el Nuevo, el fundamentos de todo lo demás, y puede ser considerado como correcto, de modo general, el decir que el Pentateuco y los Evangelios son libros de la revelación de Dios al hombre, y que el resto del Antiguo y del Nuevo Testamento son libros de la realización de esta revelación en el hombre Consideremos esto con respecto al Antiguo Testamento en forma tabular: 1.- Revelación (Pentateuco). Dios a su pueblo 2.- Realización (resto del Antiguo Testamento). Dios en su pueblo. a).- En la expresión externa. Libros históricos b).- En la expresión interna. Libros poéticos c).- En la expectación hacia adelante. Libros proféticos Lo dicho anteriormente es sólo la expresión más breve posible para mostrar claramente la simetría pero podría ampliarse bajo cada división para dar indicaciones más definidas de la misma hermosura. Por ejemplo, se ha indicado que en los libros poéticos tenemos tres actitudes o aspectos de la vida devoción (Salmos), sabiduría (Job, Proverbios, Eclesiastés), y comunión (Cantares de Salomón), y que en estos tres libros de sabiduría tenemos: piedad sin prosperidad (Job), piedad y prosperidad (Proverbios) y prosperidad sin piedad (Eclesiastés). Estos son algunos ejemplos de la plenitud y hermosura de la revelación del Antiguo Testamento. Tomando ahora el Nuevo Testamento de la misma forma, tenemos: 1.- Revelación (Evangelios) Cristo a su Iglesia 2.- Realización (resto del Nuevo Testamento). Cristo en su Iglesia a).- En la expresión externa (historia). Hechos b).- En la expresión interna (doctrina). Las Epístolas c).- En la expectación hacia adelante (profecía). El Apocalipsis Éstos, a su vez, pueden ser amplificados para revelar nuevas bellezas, como, por ejemplo, en los varios aspectos de la persona de Cristo, vista en las epístolas, o en las varias fases de la verdad y la vida cristiana. Otra forma de mirar este tema es pensar en los dos Testamentos como dos edificios, y luego considerar lo siguiente: 1.- El fundamento histórico (pasado) a).- Antiguo Testamento. Pentateuco y libros históricos b).- Nuevo Testamento. Evangelios y Hechos 2.- La construcción espiritual (presente) a).- Antiguo Testamento. Libros poéticos b).- Nuevo Testamento. Epístolas 3.- El cumplimiento profético (futuro) a).- Antiguo Testamento. Profetas b).- Nuevo Testamento. Apocalipsis Nuevamente, podemos considerar el Antiguo y el Nuevo Testamento como complementarios, y tomarlos como sus palabras clave, respectivamente, preparación y revelación. 1.- Antiguo Testamento: preparación a).- Para Cristo 1).- En la historia 2).- En el tipo 3).- En la profecía b).- Para la Iglesia 1).- En la necesidad de salvación 2).- En la necesidad de adoración 3).- En la necesidad de obediencia 2.- Nuevo Testamento: revelación a).- De Cristo 1).- En su persona 2).- En su obra 3).- En su reino b).- De la Iglesia 1).- En su vida 2).- En su servicio 3).- En su esperanza Las consideraciones anteriores son sólo sugerencias e indicaciones de otras posibilidades. Es imposible exagerar el valor de esta perspectiva amplia de la Biblia como conjunto. Impide nuestra estrechez de miras, y la minucia del conocimiento sirve, además, para inspirarnos con la gloria, la grandeza y la grandeza de la revelación de Dios en Cristo y de sus propósitos de redención en Cristo. Tomemos vistas amplias de la Palabra de Dios, y veremos «nuevas hermosuras» y "luz creciente".

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6 Los Testamentos

De la consideración de la Biblia como conjunto pasamos al estudio del Antiguo Testamento. La Biblia nos ha sido dada en dos partes, cada una de las cuales es esencial e inseparable de la otra. El Antiguo Testamento es para el Nuevo como el fundamento para un edificio. El Antiguo Testamento es casi enteramente un relato histórico de la preparación de Dios para la redención del mundo; y la preparación de ella según se ve en el libro es doble: la preparación del Mesías para el pueblo, y del pueblo para el Mesías. En consecuencia es de la máxima importancia que conozcamos bien los hechos de la historia en cada estadio del desarrollo, porque, como no se ha escrito nada sin propósito, cuanta mayor es nuestro conocimiento más profunda será la apreciación del relato y el significado de la revelación de Dios. No pensemos, pues, que estos hechos y detalles históricos son secos e innecesarios, porque es sólo sobre el fundamento de estos hechos que podemos basar nuestro edificio de enseñanza espiritual. ¿Cómo vamos a adquirir un conocimiento general de la historia del Antiguo Testamento? Si seguimos sólo el orden en que se presentan los libros en nuestra Biblia, hallaremos dificultades para conseguir una perspectiva cronológica y ordenada del curso de los sucesos. Necesitamos una guía histórica, por medio de la cual podamos percibir el curso real de los sucesos. Por tanto, vamos a dar un sumario del Antiguo Testamento, como guía para el estudio cuidadoso y detallado. El Antiguo Testamento, sin embargo, no es toda historia. Contiene datos de la vida y experiencia individual que proyecta luz en la historia, y tiene que ser leído juntamente con ésta. Podemos ver esto ilustrado en la historia de Inglaterra, cuando tenemos datos de hechos, y también obras como las de Chaucer, Wycliffe, Shakespeare, Spencer, Milton y otros, que proyectan gran luz sobre la vida real de los tiempos en que escribieron los autores. Así también, en el Antiguo Testamento, tenemos los libros proféticos y poéticos, que nos dan mucha luz sobre la manera de vivir de los tiempos en que escribieron los autores. Así, en el Antiguo Testamento tenemos los libros proféticos y poéticos, que deberían ser leídos juntamente con los libros históricos de los tiempos a que se refieren. Por tanto dividiremos el Antiguo Testamento en ocho secciones, y distinguiremos los libros particulares como de historia y de ilustración. EL CONTENIDO DEL ANTIGUO TESTAMENTO. 1.- Introducción: desde la creación hasta el llamamiento de Abraham. Génesis 1-11 2.- La edad de los patriarcas a).- Historia. Génesis 12-50 b).- Ilustración. Job 3.- La formación de la nación de Israel a).- Historia. Éxodo, Números b).- Ilustración. Levítico, Deuteronomio 4.- Conquista y establecimiento en Canaán a).- Historia. Josué: Jueces 1:16; 1 Samuel 1-7 b).- Ilustración. Rut, Jueces 17:21 5.- El reino no dividido a).- Historia 1 Samuel 8:31; 2 Samuel; 1 Reyes 1-11; 1 Crónicas b).- Ilustración. Salmos 1-90; Proverbios; Eclesiastés; Cantares de Salomón 6.- El reino dividido a).- Historia. 1 Reyes 12-22; 2 Reyes; 2 Crónicas b).- Ilustración. los Profetas y la mayoría de los últimos Salmos 1).- Especialmente sobre Israel: (Reino del norte). Jonás, Amós, Oseas. 2).- Especialmente sobre Judá (Primitivo) Joel, Miqueas, Isaías. Nahum. 3).- Especialmente sobre Judá (Final) Sofonías, Habacuc y parte de Jeremías 7.- La Cautividad a).- Historia. Partes de Jeremías y Ezequiel; Daniel 1-6 b).- Ilustración. Partes de Jeremías y Ezequiel; Abdías; Daniel 7-12. 8.- La Restauración a).- Historia. Esdras; Nehemías; Ester. b).- Ilustración. Hageo; Zacarías; Malaquías y algunos Salmos Finales. El bosquejo anterior de la últimas cuatro secciones es naturalmente solo correcto de modo aproximado, debido a la imposibilidad de establecer de modo definitivo las fechas de muchos Salmos y de algunos de los profetas. El arreglo que sugerimos no está de acuerdo con los puntos de vista de muchos eruditos modernos, pero esto no significa que tenga que ser incorrecto Sigue las líneas de estudios un poco más antiguos, que todavía vale la pena de tener en cuenta. Las diferencias de detalle son inevitables en estos estudios pero hay poca variación en lo esencial, y son cosas de poca monta. Una vez dominamos los hechos del Antiguo Testamento, como es natural empezamos a inquirir respecto a la enseñanza espiritual de esta biblioteca de historia. Esto nos lleva a considerar: LA ENSEÑANZA DEL ANTIGUO TESTAMENTO. Hay una palabra que lo resume todo: Cristo. Pero veamos cómo ocurre esto. Nos imaginaremos a un extraño que sólo posee el Antiguo Testamento (esto es, carece del Nuevo Testamento), que abre el libro del Génesis, y empieza a leer, versículo por versículo. Pronto llega al capítulo 3 que promete "algo" que ha de venir. Sigue leyendo y encuentra una repetición amplificada de ello, en los capítulos 7, 17, 22 y 49. Sigue leyendo todavía y encuentra la misma promesa en casi cada libro; al fin lee en Isaías, y más adelante ve que aparece en gran cantidad de profecía. Pero llega al final de Malaquías y las promesas no se han realizado todavía. El lector se ha dado cuenta clara que el Antiguo Testamento es un libro de profecías no cumplidas aún. Luego vuelve atrás y empieza otra vez, y pronto se da cuenta de algo raro en Génesis 4: sacrificio, que es lo que puede significar la ofrenda de la vida de un animal? Nota esto otra vez en los capítulos 9, 12 y 22; todavía está más claro en el Exodo, hasta que en Levítico hay una organización de sacrificios, ofrendas, ritos y ceremonias. Los ve mencionados una y otra vez, con muy pocas explicaciones respecto a su significado real, hasta que una vez más, llega a Malaquías 4, sin tener luz sobre lo que está leyendo. Ahora se da cuenta que el Antiguo Testamento es también un libro de ceremonias no explicadas. De nuevo el lector vuelve al Génesis, y no tarde mucho en ver que hay otro gran hecho; la expresión del deseo que tiene el hombre de Dios y de satisfacción. Lee esto en los capítulos 4, 5, 15, 28 y 49, y luego en el resto de los libros, pero sobre todo en los libros de Job, Salmos y los profetas. De vez en cuando el corazón del hombre clama al Dios vivo, y pide las bendiciones que Dios ha prometido. Pero aunque hay algo de satisfacción, no es grande, no es perfecta; el corazón sigue anhelando y el alma sigue deseando, hasta que el libro se cierra en Malaquías 4, sin que haya habido una realización completa, y nuestro lector se da cuenta de que hay otro hecho aquí que el Antiguo Testamento es un libro de anhelos insatisfechos. Éstos son los tres hilos que corren a lo largo del Antiguo Testamento, haciendo de él, en sí, un libro incompleto. Debe ser estudiado desde este punto de vista, y con esta perspectiva, si lo hemos de entender de modo apropiado. Sólo así puede apreciarse qué es el fundamento del Nuevo Testamento y la preparación necesaria para todo lo que hay en el otro libro. Imaginemos ahora que nuestro extraño (como antes), recibe ahora el Nuevo Testamento. Cuando empieza a leer encuentra la respuesta a las mismas cosas que no ha podido encontrar en el Antiguo. En su primera página lee: "Para que se cumpliese", y pronto se da cuenta de que: 1.- Jesús el profeta cumple (en su vida). las profecías. 2.- Jesús el sacerdote explica (en su muerte). las ceremonias. 3.- Jesús el Rey satisface (en su resurrección) los anhelos. "Jesús mi profeta, sacerdote y rey", es pues la clave del misterio, la explicación perfecta del Antiguo Testamento: su revelación, y la justificación de todo lo que contiene. Procuremos, pues, dominar el contenido del Antiguo Testamento, meditar en su enseñanza y manifestar su mensaje en nuestra vida y servicio. EL NUEVO TESTAMENTO Como ya hemos dicho antes, el Nuevo Testamento es con respecto al Antiguo como un edificio a su fundamento; y es el cumplimiento y corona de todo lo que se había predicho y provisto. Y como en el Antiguo Testamento, también con el Nuevo, Cristo es la sustancia de todo él. El método para dominar el Nuevo Testamento ha de ser similar al empleado en el Antiguo, por la razón de que su estructura es también histórica. Está basado sobre hechos, y estos hechos han de ser conocidos si hemos de sacar provecho de la enseñanza. No puede afirmarse ni subrayarse de modo excesivo el que no hay hecho o incidente de la Biblia que no tenga alguna revelación con la revelación de Dios contenida en las Escrituras. Siguiendo el mismo plan general de antes, vamos a considerar primero la historia y luego la enseñanza. EL CONTENIDO DEL NUEVO TESTAMENTO. En el Nuevo testamento tampoco el orden es cronológico, y por tanto hemos de dividir el contenido en ocho secciones, para el propósito de estudiarlo en su orden histórico tanto como podamos. Hallaremos también aquí que tenemos libros de hechos y de ilustración. 1.- La vida de nuestro Señor.- Los evangelios, cuatro descripciones o relatos característicos de nuestro salvador. Deben ser estudiados por separado y luego juntos, bajo la guía de una buena correlación. En muchas Biblias para maestros se encuentra esta correlación. Pero es preferible una correlación que contenga el texto completo. 2.- La Iglesia Primitiva. a).- Historia.- Hechos 1-12 b).- Ilustración. Epístola de Santiago Estudiar cuidadosamente los principios de la iglesia y ver las ilustraciones en la Epístola del tipo de su cristianismo. 3.- El primer Viaje de Pablo a).- Historia. Hechos 13-14 b).- Ilustración. Gálatas La Obra realizada en el primer viaje misionero se relata en los hechos, y la Epístola (casi de modo seguro) fue escrita a los que estaban en Asia Menor, evangelizados en este viaje. 4.- Segundo viaje de Pablo. a).- Historia. Hechos 15:1-18:21 b).- Ilustración. 1 y 2 Tesalonicenses 5.- Tercer viaje de Pablo. a).- Historia. Hechos 18:22-21:17 b).- Ilustración. 1 y 2 Corintios, Gálatas, Romanos Gálatas aparece aquí otra vez como ilustrando los pensamientos maduros entonces en la mente de Pablo, y que son presentados extensivamente en Romanos. 6.- La Cautividad de Pablo. a).- Historia. Hechos 21:18-28:31 b).- Ilustración. Colosenses, Efesios, Filemón, Filipenses. 7.- Probablemente libertad de Pablo y segundo encarcelamiento. a).- Historia Hebreos, 1 Timoteo b).- Ilustración Tito, 2 Timoteo 8.- Últimos años del siglo primero. a).- 70-85. Apocalipsis 1 y 2 Pedro, Judas b).- 85-100. 1, 2, 3 Juan Se pueden consultar valiosos manuales sobre la vida y obra de Pablo, pero antes es preferible conocer bien los hechos solo a partir de la Biblia. LA ENSEÑANZA DEL NUEVO TESTAMENTO. Es muy importante estudiar esto cuidadosamente, porque está lleno de beneficio espiritual. Hay un hermoso progreso de pensamiento desde el principio al fin. Note los diferentes aspectos de cada división y subdivisión. 1.- La persona de Cristo (Biografía).- Los evangelios a).- Obrando la salvación b).- Proveyendo materiales para la fe (Juan 20:31) c).- Fundando una Iglesia en el mundo 2.- La predicación de Cristo (historia). Hechos a).- Ofreciendo salvación b).- Proporcionando oportunidades para la fe c).- Recogiendo una Iglesia en el mundo 3.- El pueblo de Cristo (práctico) las Epístolas a).- Completando la salvación b).- Concediendo premios a la fe c).- Rigiendo sobre la Iglesia y el mundo. Se puede ver que Cristo es la trama y urdimbre del Nuevo Testamento. El es el centro, sus líneas, su circunferencia. Cristo es el Profeta; escuchémosle; el Sacerdote, aceptémosle; el Rey, obedezcámosle.

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4 Reglas Generales

Métodos de Estudio Bíblico es una introducción al método inductivo para estudiar la Biblia tomando en cuenta los pasos de la observación cuidadosa del texto, luego su interpretación, aplicación y correlación, más un vistazo ligero a otros métodos que el alumno puede utilizar en el auto estudio de la Palabra de Dios. También considera los beneficios de la lectura de las Escrituras y explica cómo preparar,organizar y dirigir estudios bíblicos con el fin de evangelizar y discípular. METODOS DE ESTUDIO BIBLICO Es la Biblia uno de los libros traducidos a mayor número de idiomas; ha servido de inspiración para la creación de cuadros, esculturas, composiciones musicales, poemas, artículos, dramas, más que cualquier otro libro. Ha sido el tema central cátedras, sermones, discursos, comentarios, investigaciones, estudios que todos los demás libros escritos. A través de los siglos éste ha sido el libro sometido al más meticuloso escrutinio, al más severo estudio y a la más despiadada crítica, sin embargo ha logrado permanecer indemne a través de todo, o sea, perfecto sin error, La Biblia es el libro más antiguo, pero a la vez el más vigente, el más profundo, pero a la vez el más sencillo, el más general en su aplicación, pero el más personal, el más increíble, pero el más lógico, el más divino, pero el más humano, el más completo, pero el más claro. Su contenido es el más pesimista, pero a la vez el más optimista, sus acusaciones son las más severas, pero sus ofertas las más amables, sus descripciones son las más crudas, pero sus palabras las más tiernas, sus juicios los más espantosos, pero sus promesas las más inspiradoras. El objetivo de este libro es simple, pero necesario: consiste en dirigir la atención de nuevo al valor e importancia del estudio de la Biblia en sí, a diferencia del estudio de libros sobre la Biblia y con todo, conocer muy poco el contenido de la Biblia. Estos capítulos han sido planeados para sugerir métodos con qué dominar la materia de la Palabra de Dios, sus hechos y doctrinas. Se podrían sugerir muchos libros que hablan de la Biblia, libros de gran valor, pero esto sólo habría servido para distraer la atención del simple objetivo de este libro, que es el estudio de primera mano de la Escritura. Se espera que los obreros cristianos de nuestras iglesias puedan hallar en él sugerencias para un conocimiento más pleno de su manual de servicio, y para un uso más eficiente de su arma de combate simplemente, la Biblia, Y si hay en el librito algo que pueda ayudar a los estudiantes de teología y a los que han empezado recién su ministerio, el propósito de escribirlo habrá dado su fruto. No puede haber duda que el ministerio más poderoso y fructífero siempre será el del mismo que, como Apolo, es "poderoso en las Escrituras". No hay el intento de dar un plan completo de los libros de la Biblia como se puede comprender. Hay otros métodos de estudio bíblico además de los mencionados aquí, y aun estos pueden ser desarrollados en direcciones adicionales. Todo lo que se espera es que sean hallados valiosos como fuente de sugerencias, que sean un incentivo para estudio ulterior. Estas y muchas son las razones por las cuales debemos estudiar la Biblia. ¿POR QUE ESTUDIAR LA PALABRA DE DIOS? PORQUE NOS REVELA LA VOLUNTAD DE DIOS. La Biblia es digna de nuestro estudio y reflexión, debido a que ha probado ser la mejor guía del hombre para discernir la voluntad de Dios para su vida. La Biblia contiene un extraordinario mensaje directo y claro de parte de Dios para cada individuo. La Biblia es una guía inmejorable en relación con el futuro. Es posible discernir la voluntad de Dios para nuestro presente, si estudiamos detenidamente sus planes futuros, los actos de Dios en la Historia no son Desordenados o irregulares, siguen el patrón definido de un plan trazado de antemano el cual se va cumpliendo al pie de la letra con el paso de los siglos. Las orientaciones de la Escritura sobre el futuro son claras, y a la luz de ellas, el cristiano puede y debe discernir la voluntad de Dios para su vida hoy. Pero la utilidad de las Escrituras sería limitada en verdad, si estas hablaran solamente sobre el pasado y el futuro, sus enseñanzas y mensaje poseen extraordinaria vigencia también para el día de hoy. En 2 Timoteo 3:16-17 nos dice. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. POR QUE CONTIENE EL PLAN DE SALVACION. No existe estudio de mayor valor de importancia, ni podemos dedicarnos a una consideración de mayor urgencia y necesidad, que la reflexión sobre la salvación de nuestra alma. Pablo recordó a Timoteo, que las Sagradas Escrituras, te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Guía al ser humano a la salvación de su alma proveyendo un plan claro, sencillo y comprensible a través del cual pueda ser salvo. La comprensión del plan Divino de salvación, tal y como lo encontramos en la Biblia, es también de suprema importancia considerando lamentable desorientación que existe en relación con este importante asunto. Cada individuo parece poseer una propia teoría sobre la salvación. Cristo tuvo que luchar en contra de este mismo problema ya que los religiosos de su tiempo torcían el significado de las Escrituras. A ellos Cristo desafío diciendo: Juan 5:39. Así, la Biblia es el único libro que exige imprescindiblemente un conocimiento personal de su autor, Cristo Jesús antes que rinda los tesoros de su contenido y los misterios encerrados en sus páginas. La forma de establecer esa relación personal y directa con Cristo es lo que se ha llamado el plan de salvación y consiste en los siguientes pasos. REGLAS GENERALES PARA ESTUDIO DE LA BIBLIA El estudio de las Escrituras no es empresa sencilla, exige la observación de reglas redefinidas que lo faciliten a la vez sistematicen su avance paulatino. Estudiar las Escrituras significa, pues, observar ciertas reglas indispensables que vayan facilitando la adquisición de conocimientos. El no hacerlo resultará inevitablemente en confusión y fracaso final. A continuación mostraremos como le hemos hecho al principio de este estudio, el bosquejo de las reglas generales para el estudio de la Biblia. ENTENDER EL PROPOSITO. Su propósito predominante es presentar el camino de redención por la instrumentalidad de Jesucristo, el Hijo de Dios. El es el tema central de las Escrituras. Sobre él gira y de él depende el plan que Dios diseño para la humanidad. DECIDIR EL PROPOSITO DEL ESTUDIO. Algunas personas pretenden estudiar la Biblia abriendo sus páginas al azar, otras leen porciones salteadas y aún otros más buscan versículos sobre algún tema que les interesa y los interpretan fuera de su contexto. Cualquiera de estas prácticas, no solo es incorrecta e indebida, sino peligrosa. Nadie debe emprender el estudio de las Escrituras sin antes haber establecido explícitamente la meta que persigue, esta puede ser el obtener alguna información como los cristianos en Berea, quienes de acuerdo con Hechos 17:11, escudriñaban las Escrituras todos los días, con el fin de verificar el mensaje de Pablo y si las habían predicado, o quizás sea adquirir ayuda en contra de las tentaciones, el salmista declara que guardaba la Palabra de Dios en su Corazón, para no pecar contra él. Salmo 119:11, también puede estudiar la Biblia en busca de orientación Salmo 119:105. En una palabra, antes de lanzarnos al estudio de las Escrituras es necesario establecer la meta que perseguimos, pues de eso dependerá el método que se empleo para su estudio. CONOCER EL CONTENIDO DEL LIBRO. Es estratégico que antes de adentrarnos en los detalles de sus mensajes, conozcamos primero la Biblia por lo que toca a su estructura interna, y las formas literarias de su contenido. Por ejemplo, será de gran utilidad percatarnos desde un principio, que los 66 libros de que está compuesta la Biblia, se encuentran divididos en dos grandes secciones, llamadas el Antiguo Testamento y Nuevo Testamento, el primero de éstos comprende a su vez cuatro grandes secciones. El Pentateuco, los libros históricos, los poéticos y los proféticos, mientras que en el Nuevo Testamento, comprende cinco secciones tituladas: Los evangelios, el libro de los hechos de los apóstoles, las epístolas Paulinas, epístolas generales y Apocalipsis. La estructura interna de los libros de la Biblia, se parece en parte a la de cualquier otro libro, en el sentido de que el texto se halla formado por capítulos divididos estos, en párrafos, los cuales están divididos en versículos, y éstos a su vez contienen oraciones, frases y finalmente palabras, por lo que toca a la forma literaria de su contenido, cada libro posee un estilo propio. Algunos sirven la forma poética (Salmos, Cantares), otros presentan el mensaje de Dios bajo la forma de discursos (los Profetas), encontramos fascinantes narraciones, (Los Evangelios) interesantes cartas personales. (Filemón y Tito), extensas misivas a grupos cristianos (Las Epístolas Generales), tratados doctrinales (Romanos), documentos históricos (Samuel, Reyes, etc.), y hasta un extraordinario drama (Job) estas y más razones hacen que tengamos un previo estudio de la Biblia en cuanto su contenido. ACTITUDES EN EL ESTUDIO DETERMINACION. El que emprende el estudio como un simple pasatiempo, no tendrá ni la mitad de posibilidades de triunfar en la vida tanto como aquel que lo inicia bajo un sentido de profunda necesidad. El convencimiento interior de nuestra urgente necesidad personal, indiscutiblemente producirá una férrea determinación de leer y estudiar las Sagradas Escrituras, a cualquier costo. De poco sirve alentar un entusiasmo pasajero, si ante la más pequeña de las dificultades flaqueamos y claudicamos en nuestro propósito inicial. REVERENCIA. El que a él le haya placido comunicarnos la verdad de su ser, y la grandeza de sus planes, por medio de la página impresa, nos debe llenar de un sentimiento de gratitud y reverencia, además su título radica el contenido "Esta es la Santa Biblia" y lo que es Santo debe manejarse con temor y temblor. No sólo es la Biblia digna de nuestra reverencia, por lo que ella es en sí, y por el autor de sus palabras, sino también por el maestro que nos ha sido dado para enseñárnosla: El Espíritu Santo. AMOR. Algunos profesan amar la Biblia, pero en la realidad lo que andan son los libros que hablan sobre ella. El estudiar la Biblia únicamente con el fin de criticarla, bajo un sentido de mera obligación o por simple curiosidad, no producirá ningún provecho. Amor por la Biblia, significa que late en nosotros la vida eterna y sentir la necesidad imperiosa de alimentar nuestra alma a través de la Palabra de Dios que nutre y fortalece. Amar la Biblia quiere decir mucho más que simplemente llevarla bajo el brazo a la iglesia, o tenerla en un lugar prominente en el estudio en el hogar tener la actitud que tenía Job 12 ó David: Salmo 19:10 ó Como el Profeta Jeremías 15:16. DILIGENCIA. En el caso del estudio bíblico, la palabra estudio es pues sinónimo de diligencia, ya que nadie podrá estudiar, la Biblia sino se aplica a esa tarea con diligencia y sentido de responsabilidad. RECEPTIVIDAD. Esto significa poseer un corazón abierto y respetuoso a lo que es el Espíritu Santo, quiera enseñarnos por medio de la Palabra de Dios, con frecuencia Cristo acostumbraba a decir a sus discípulos y a las multitudes "El que tiene oído para oír, oiga”, Mateo 11:15, con esto el Señor acentuaba lo importante que es no sólo oír, sino recibir, o en caso del estudio bíblico, no solo leer, sino captar y retener. PERSPICACIA. Esta es una actitud que con frecuencia se pasa por alto, pero que cultivándola puede rendirnos grandes ganancias, ¿quién no ha sentido al leer el primer libro de Crónicas, estar perdiendo el tiempo con sus listas de interminables genealogías?, ¿quién no se ha cansado de leer así mismo, las tediosas instrucciones del libro de Levítico sobre la construcción del tabernáculo?, hasta nos preguntamos por qué Dios habrá incluido información tan aparentemente inútil, sin embargo el que lee con perspicacia, descubrirá que escondidos entre la descripción del mobiliario del tabernáculo, los sacrificios, las vestimentas de los sacerdotes, los muebles, etc., se encuentran varios tipos de Cristo y que también dentro de las cansadas genealogías, se pueden encontrar interesantes datos que pueden servir como base para estudios posteriores. Ejemplo: No se menciona el aguijón que le fue dado a Pablo en 2 Corintios 12:7, a la luz de Gálatas 4:15; 6:11, Pudiera haber sido tal vez alguna enfermedad de los ojos. OBEDIENCIA. A la Biblia se le puede estudiar de 2 maneras. 1.- Como una fuente de información religiosa y; 2.- Como un manual Divino. Que exige una inmediata y sincera respuesta de nuestra parte para modelar la vida. Algunos leen mucho la Biblia creyendo estudiarla pero poco beneficio obtienen de su lectura, porque rehúsan obedecer sus instrucciones y por lo tanto solo se engañan así mismos. PERSEVERANCIA. Esta actitud es decididamente un elemento muy estratégico en el estudio bíblico, virtud con la cual debemos revestirnos desde el inicio de nuestra empresa. Perseverancia es que aquel que seriamente ambicione llegar a conocer las Escrituras, tendrá que hacer acopio de un ejemplar tesón a través de los meses y a unos años, para algún día llegar al dominio completo de su contenido.

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3 Estudio Bíblico Personal

Métodos de Estudio Bíblico es una introducción al método inductivo para estudiar la Biblia tomando en cuenta los pasos de la observación cuidadosa del texto, luego su interpretación, aplicación y correlación, más un vistazo ligero a otros métodos que el alumno puede utilizar en el auto estudio de la Palabra de Dios. También considera los beneficios de la lectura de las Escrituras y explica cómo preparar, organizar y dirigir estudios bíblicos con el fin de evangelizar y discípular. NUESTRO ESTUDIO BÍBLICO PERSONAL: COMO HACERLO MAS FRUCTIFERO El 2 de diciembre de 1947, en un pequeño poblado llamado El Limoncito, Estado de Jalisco (México) falleció un humilde creyente indígena llamado "el hermano Silverio". Dos meses antes, durante las reuniones anuales de la Asociación Bautista de la región, había testificado de su fe en el Señor mediante el bautismo. Al regresar a casa cayó enfermo, y a pesar de la gravedad de su caso, fue hecho objeto de una dura persecución. Las autoridades agrarias del lugar fueron a verlo con la amenaza de que si no dejaba su nueva religión le cancelarían su derecho a la parcela de tierra que sembraba. En presencia de la comitiva y de sus propios hijos el hermano Silverio pidió a su esposa que le trajera la Biblia. Con el sagrado libro en la mano le dijo: "Aquí está tu parcela, tu herencia y la de mis hijos. A nadie se la entregues. Léela mucho." Y con voz entrecortada pidió que cantaran su himno favorito. Les acompañó en cuatro palabras solamente y luego entregó su espíritu en la más dulce quietud. Semejante aprecio por la Biblia, aunque no sea expresado siempre en forma tan dramática, es el sentimiento común de los hijos de Dios. Sabemos que "toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto (apto, capaz), enteramente preparado para toda buena obra" (2 Timoteo 3:16, 17). Y en ocasiones hasta compartimos el sentir del Salmista y decimos: "¡Cuan dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca" (Salmo 119:103). Pero si somos honrados, tenemos que confesar que hay ocasiones también cuando leemos las Escrituras más bien por un sentido de deber que por el espontáneo deseo de hacerlo. Y aunque sabemos que nuestras lecturas bíblicas debieran traernos bendición, a veces cerramos el Libro con cierto sentido de decepción. Estamos convencidos de que "esto no debe ser así", pero ¿cómo podemos lograr que nuestro estudio bíblico personal sea siempre fructífero? En las páginas que siguen nos proponemos contestar esta pregunta. Nos basaremos tanto en la experiencia propia como en el testimonio de otros hermanos que han luchado con el problema, sintetizando todo lo que tenemos que decir en cinco sugerencias prácticas. I. LEA LA BIBLIA EN BUSCA DE ALIMENTO ESPIRITUAL Para algunos hermanos parece que el Libro de Dios es una simple sarta de curiosidades. Se deleitan en hacer alarde de sus "conocimientos bíblicos", pero éstos resultan ser de escaso provecho espiritual. Consisten en el aprendizaje de los detalles mecánicos de la Escritura y en una familiaridad amplia con sus datos curiosos. Por supuesto, debemos conocer los nombres de los sesenta y seis libros de la Biblia y saber el orden en que aparecen. Vale la pena saber que Marcos no era uno de los doce apóstoles y que Dan y Beerseba no fueron marido y mujer. Además, es interesante saber que el capítulo más largo de la Biblia es el Salmo 119 y que el más breve es el Salmo 117. Pero puede uno saber todo estoy mucho más de semejante índole sin que su vida diaria dé evidencia de una íntima comunión con Cristo. Para otros, parece que la Biblia es más bien un almacén de parque. La leen al través de gruesos lentes de polemista, buscando siempre algo con qué combatir las opiniones ajenas. No cabe duda de que la polémica tiene su lugar y que cada creyente debe saber defenderse de los estragos del error. No obstante esto, el propósito principal con que damos lectura a la Palabra de Dios debe ser el de buscar pan y no piedras. Ahora bien, si vamos a obtener de la Biblia nuestro alimento espiritual, tendremos que leerla con regularidad. He oído decir que un perro puede sobrevivir sin comida por 20 días, una tortuga por 500 días y cierta especie de pez por 1000 días. ¡Pero no debemos aspirar a ser cristianos tipo perro, tortuga o pez! Más bien debemos recordar la práctica de Israel de recoger el maná cada día (Éxodo, capítulo 16) y arreglar nuestro horario de tal manera que podamos seguir su ejemplo. "Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré" (Salmo 5:3). Sin duda la mañana es el mejor tiempo para nuestra cita diaria con Dios porque entonces nuestra mente está más despejada. El lugar debe ser el sitio más tranquilo de que podamos disponer. Pero sea dónde y cuándo sea, lo importante es que se establezca el hábito de tomar tiempo cada día para leer la Biblia y orar. Pero es posible leer la Biblia con regularidad y todavía no obtener mucho alimento espiritual. La mayoría de nosotros somos algo perezosos, y si no tomamos medidas adecuadas, nuestra lectura tiende a degenerar en una simple rutina. El remedio está en la práctica de leer con propósito, acercándonos a la porción escogida en busca de información específica. En seguida se enumeran diez preguntas que debemos hacernos cada vez que leemos un pasaje bíblico: 1. ¿Cuál es el tema general de este pasaje? 2. ¿Cuál es la lección principal que el pasaje enseña? 3. ¿Cuál es, para mí, el versículo más inspirador en este pasaje? 4. ¿Qué enseña este pasaje acerca de Dios? 5. ¿Encuentro en el pasaje algún ejemplo que debo seguir? 6. ¿Señala el pasaje algún pecado que yo debo confesar? 7. ¿Hallo en este pasaje algún error que debo evitar? 8. ¿Presenta el pasaje algún deber que necesito cumplir? 9. ¿Contiene el pasaje alguna promesa que debo reclamar? 10. ¿Consigna el pasaje alguna oración que debo hacer mía? No quiero decir que en todo pasaje bíblico que leamos habremos de encontrar una respuesta para cada una de estas diez preguntas. Pero el hecho de estar pendientes de hallar algo relacionado con todas ellas nos ayuda a mantenernos más alertas. Además, esta manera de leer tiene la grandísima ventaja de que nos obliga a descubrir en la Biblia un mensaje personal. No podemos leer así sin darnos cuenta de que Dios está hablando a nuestro propio corazón. Y esto nos mueve a obedecer, pues Cristo ha dicho: "Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis" (Juan 13:17). Y cuando obedecemos, recibimos mayores manifestaciones de la gracia de Dios, porque en otro lugar el Señor declaró que "el que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él" (Juan 14:21). II. MARQUE SU BIBLIA Es una reverencia mal entendida la que no le permita hacer anotaciones en los márgenes de las páginas de su Biblia o subrayar pasajes que para usted son de importancia especial. En mi propia Biblia tengo subrayado el Salmo 112:7 y al margen esta breve anotación: "16-X-68 Castellón". Esto basta para recordarme cómo Dios usó este pasaje la noche del 16 de octubre de 1968 para traerme una bendición especial. Estando en España, había recibido ese día una carta que contenía una noticia por demás alarmante. Se trataba de un grave peligro que se cernía sobre una de nuestras instituciones bautistas mexicanas. Todo el día había estado preocupado, y en mis momentos disponibles había orado mucho sobre el problema. Esa noche tenía que predicar en la Iglesia Bautista de Castellón de la Plana. Estando ya sentado detrás del pulpito, escuchaba al pastor leer el Salmo 112. El tema de este Salmo es la bienaventuranza del hombre que teme a Dios. Lo había leído muchas veces, pero esa noche cuando llegamos al versículo siete, Dios me habló en una forma muy personal. Me dio el mensaje que justamente necesitaba, haciéndome comprender que el hombre que teme a Dios "no tendrá temor de malas noticias; su corazón está firme, confiado en Jehová". La carga se me quitó, y en su lugar reinó la paz. Y hasta el día de hoy aquel peligro no se ha traducido en realidad. ¡Qué gratos recuerdos me trae esta anotación marginal en mi Biblia! Por medio de anotaciones marginales puede uno conservar también los frutos de su estudio sobre expresiones claves de la Escritura. Por ejemplo, en Lucas 11:20 Jesús dice: "Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros." En mi Biblia tengo subrayadas las palabras "el dedo de Dios" y al margen la anotación de cuatro citas: Mateo 12:28; Salmo 8:3; Éxodo 31:18 y Éxodo 8:19. Estas anotaciones bastan para traer a mi memoria el fruto de un estudio interesante hecho hace varios años sobre la expresión "el dedo de Dios". Mateo 12:28 es un pasaje paralelo con Lucas 11:20. Allí las palabras de Cristo son: "Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios." Comparando los dos pasajes, queda claro que la expresión "el dedo de Dios" es el equivalente de "el Espíritu de Dios". Pasando luego a las otras tres citas consigna¬das en la anotación marginal, vemos que en cada una de ellas aparece la expresión "el dedo de Dios". "Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre . . ." (Salmo 8:3). "Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios” (Éxodo 31:18). "Entonces los hechiceros dijeron a Faraón: Dedo de Dios es éste. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho" (Éxodo 8:19). En estos tres pasajes "el dedo de Dios" es relacionado, respectivamente, con la creación del mundo, con la entrega de la ley de Dios y con la redención de Israel de la esclavitud egipcia. Entonces, si "el dedo de Dios" es una expresión bíblica equivalente a "el Espíritu de Dios", tenemos aquí una referencia a la participación del Espíritu Santo en tres grandes obras divinas: la creación, la revelación y la redención. ¡Y todo esto es recordado mediante una breve anotación marginal! Además de hacer anotaciones marginales, otra manera provechosa de marcar la Biblia es mediante el uso de lápices de distintos colores. Se le asigna a cada color un tema, y cuando se encuen¬tra un pasaje que habla de este tema, se le subraya con el color correspondiente. Durante varios años el que esto escribe ha seguido tal costumbre con provecho positivo. El interés y la necesidad personales dictarán el significado que uno asigne a los colores. Simple¬mente por vía de ilustración les indicaré mi propio plan. Uso lápices de siete colores, relacionando cada color con un tema como sigue: (1) rojo - la sangre; (2) azul - la oración; (3) amarillo - el Espíritu Santo; (4) anaranjado - la iglesia; (5) verde - el Reino de Dios; (6) castaño - el pecado y sus consecuencias; y (7) violeta - los advenimientos de Cristo: las profecías tanto de su primera como de su segunda venida en el Antiguo Testamento y las promesas de su segunda venida en el Nuevo. Este sistema de subrayar pasajes con lápices de color aporta un beneficio doble. En primer lugar, el hecho de estar siempre pendiente de encontrar pasajes que traten los siete temas aguza la atención y hace que uno se fije más en lo que está leyendo. En segundo lugar, después de que uno ha subrayado un pasaje con un color determinado, es mucho más fácil volverlo a localizar cuando lo necesite con urgencia. Antes de abandonar este punto, cabe una palabra de orientación práctica. Las anotaciones marginales deberán hacerse o con un bolígrafo de punta fina o con una pluma especial para tinta china. Las tintas ordinarias se extienden y echan a perder el papel, por fino que éste sea. Si desean subrayar con colores, es necesario usar lápices que no sean tan duros que rompan el papel o tan suaves que pronto pierdan su punta. III. APRENDA DE MEMORIA PASAJES SELECTOS Esto no es tan difícil como algunas personas se lo imaginan. La mente humana tiene una maravillosa capacidad para la retención siempre y cuando se siga un procedimiento adecuado para aprender. Póngase la tarea de aprender cuando menos un nuevo texto cada semana. Para principiar, escoja un texto relativamente breve. Habiendo escogido el texto, divídalo en sus partes naturales (éstas son indicadas por los signos de puntuación) y vaya por partes. Lea la primera parte del texto varias veces, procurando repetirlo de memoria después de cada lectura. Siga haciendo esto hasta que logre repetir esta parte del texto completa¬mente en forma correcta. Pase luego a la parte siguiente, leyéndola y repitiéndola hasta aprenderla bien. Luego repita las dos partes juntas antes de proceder al aprendizaje de lo que reste. Siga este procedimiento hasta poder repetir al pie de la letra el texto entero, juntamente con su respectiva referencia. Cuando lo pueda repetir todo, entonces escríbalo para fijarlo todavía mejor en la mente. A la siguiente semana, antes de iniciar el aprendizaje de un texto nuevo, repase bien el texto que ya tiene aprendido y luego proceda con el nuevo como lo hizo con el primero. A la tercera semana, repase los dos textos ya aprendidos antes de empezar con el siguiente. De esta manera, en un año se habrá aprendido un mínimo de cincuenta y dos pasajes selectos de la Biblia. El 25 de noviembre de 1966 apareció en la revista Christianity Today el testimonio de un pastor norteamericano respecto a un beneficio sorprendente que él había recibido de su disciplina personal en el aprendizaje de porciones extensas de la Escritura. Oigamos su relato. "Una noche, hace pocos años, regresé solo a casa después de mis vacaciones de verano. Mi esposa e hijos se habían quedado atrás para disfrutar de unos días adicionales de descanso. Al entrar en la casa quise prender la luz, pero no había corriente. Busqué fósforos y encendí una vela. Ya estaba listo para llamar a la compañía de luz para reclamar la falta de servicio cuando observé que la tapicería de la silla en que estaba sentado estaba acuchillada. Sobresaltado, miré hacia una ventana y vi que las cortinas estaban hechas trizas. "Vela en mano, me fui de cuarto en cuarto. La situación iba de mal en peor. Absolutamente todo había sido acuchillado. Grandes tajadas habían sido cortadas en los muebles. La ropa colgaba de sus ganchos, pero estaba en tiras nada más. Los colchones tenían profundas cortaduras en forma de cruz. No había cosa que hubiera quedado ilesa. "Llamé a la policía. Los detectives tardaron como una hora para revisar los daños y me dijeron que se trataba sin duda de una pandilla de vándalos juveniles. El agente de seguros me avisó que lamentablemente mi póliza no contenía nin¬guna cláusula que me protegiera de las pérdidas sufridas. "Ya solo, me subí a la recámara. Al acostarme sentí el filo cortante del colchón donde había sido acuchillado en forma de cruz. Mis nervios estaban por estallar. Entonces cerré los ojos, y pro¬nunciando paulatinamente cada palabra, empecé a repetir de memoria los pasajes bíblicos que sabía: el Salmo 1, el Salmo 23, 1 Corintios 13, Juan 14, el Salmo 46, el Salmo 90, el Salmo 91, Apocalip¬sis 1, el Salmo 122. Tuve que repetir mi repertorio dos veces, quizás tres. Pero entonces me dormí profundamente hasta el alba." La repetición pausada de pasajes bíblicos que sabemos de memoria no sólo puede curar nuestro insomnio, sino —como lo comprobó el mismo Señor Jesús (Mat. 4:4, 7, 10) nos proporciona las armas con que derrotar a Satanás en la hora de la tentación. Pero tal vez el beneficio más importante de todos es que nos ayuda a meditar. Y esto nos trae a nuestra siguiente consideración. IV. MEDITE LO QUE LEE La meditación ha sido llamada "digestión espiritual". Es el proceso mediante el cual el significado de nuestras lecturas (o de nuestra observación) es asimilado y convertido en fibra moral y espiritual. Algunos pasajes que inculcan este deber, que señalan las esferas de su operación y que ensalzan sus beneficios son: Josué 1:8; Salmo 1:2, 3; 19:14; 104:34; 145:5; Hageo 1:5, 7; Lucas 2:19. En relación con esto, parece que nuestro prin¬cipal problema es que no sabemos meditar. Vivimos vidas tan agitadas que nos es sumamente difícil disfrutar de la calma necesaria para reflexionar. Hemos llegado a pensar que la meditación es un lujo en vez de un artículo de primera necesidad. Pero hay cuando menos dos cosas que pode¬mos hacer para remediar esta situación. La primera es aprovechar los paréntesis que se abren en nuestra rutina diaria para repasar detenidamente los pasajes bíblicos que nos hemos apren¬dido de memoria. Tales paréntesis son los momentos que pasamos en los transportes urbanos, los ratos que nos hace esperar el amigo con quien tenemos una cita, el tiempo que gastamos haciendo cola para pagar una cuenta o para cobrar un documento, o aun los instantes que nos hace demorar el cambio de luces de un semáforo. Demos gracias a Dios por estos paréntesis (1 Tes. 5:18; Ef. 5:20) y gocémonos en el refrigerio espiritual que nos pueden proporcionar —si es que los aprovechamos de la manera indicada. Aún más importante, sin embargo, sería que aprendiéramos a combinar la meditación con nuestro estudio diario de la Palabra de Dios. Esto limitaría la extensión del pasaje que podríamos estudiar, pero nos permitiría profundizar mucho más en su significado. Como ejemplo tomemos a Marcos 2:1-12, la historia del paralítico sanado por Jesús. Después de leer cada unidad de pensamiento, detengámonos para meditar. El resultado podría ser como sigue. Primera unidad de pensamiento: "Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa." Meditación: Señor, cuando llegaste a aquella casa la gente se dio cuenta de que estabas allí. ¿Se darán cuenta de que estás aquí en esta casa donde vivimos mi familia y yo? Perdónanos la debilidad de nuestro testimonio. Date a conocer, Señor, por medio de nuestro hogar. Segunda unidad de pensamiento: "E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra." Meditación: ¡Qué atrayente es la presencia de Jesús! Señor, manifiesta tu presencia en nuestra iglesia para que las bancas no sigan tan vacías. Y da a nuestro pastor un verdadero mensaje de tu Palabra para satisfacer las necesidades de los que asistan. Tercera unidad de pensamiento: "entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro." Meditación: ¡Qué ejemplo tan inspirador el de aquellos cuatro hombres! Se compadecieron de la condición de su amigo paralizado y combinaron sus fuerzas para llevarlo a Jesús. ¡Oh, Espíritu Divino que moras en mi corazón, concédeme una porción más grande del amor de Dios para que yo también me compadezca de los perdidos que me rodean! Te doy gracias por mis hermanos que ya sienten esta compasión, y te prometo unirme con ellos en un esfuerzo común por llevar estas almas a Jesús. Cuarta unidad de pensamiento: "Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico." Meditación: ¡Qué persistencia tan admirable! Señor, perdóname las veces que me he desanimado a causa de los impedimentos con que he tropezado. Dame esta misma persistencia para que sea firme y constante, creciendo siempre en la obra tuya. Quinta unidad de pensamiento: "Al ver Jesús la fe de ellos. . ." Meditación: Señor, como viste la fe de aquellos cinco hombres, ves también la mía. Sabes que a veces vacila. Como el padre del muchacho endemoniado tengo que orar: "Creo, Señor, ayuda mi incredulidad." Sexta unidad de pensamiento: "Dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados." Meditación: La necesidad física del paralítico era patente para todos, pero para Cristo era aún más patente su necesidad espiritual. ¡Más que la salud de su cuerpo le hacía falta el perdón de sus pecados! ¡Oh, Cristo, ayúdame a tener siempre presente que la nece-sidad más grande de las personas con quienes yo tengo que tratar es precisamente ésta: el perdón de sus pecados! Séptima unidad de pensamiento: "Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?" Meditación: ¡Pobres escribas! Cegados por sus prejuicios, no podían comprender que estaban en la presencia de Dios hecho Hombre. Padre amoroso, líbrame de los prejuicios. No permitas que mis ideas preconcebidas me cieguen a la verdad. Dame siempre un corazón abierto para ti. Octava unidad de pensamiento: "Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones?" Meditación: Te alabo, Cristo, por tu perfecto conocimiento del corazón humano. Yo no me conozco a mí mismo, pero tú me conoces todo. Por tanto, me llego a ti para orar como el Salmista: "Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno." Novena unidad de pensamiento: "¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda?" Meditación: Claro está que lo más fácil era lo primero, porque esto estaba en la esfera de lo invisible, mientras que lo segundo estaba en la esfera de lo observable. Décima unidad de pensamiento: "Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados. . ." Meditación: Aquí Cristo indica que quería que supieran que él tenía potestad (autoridad) en la tierra de perdonar pecados. Y puesto que sólo Dios puede perdonar pecados, esto significa que Cristo quería que supieran que él es Dios. ¡Oh Cristo, tú sí eres mi Dios y mi Señor! Undécima unidad de pensamiento: "(Dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos." Meditación: Cristo demostró que tenía autoridad para perdonar pecados por el milagro de sanar al paralítico. En otras palabras, la evidencia de la reali¬dad del perdón era un cambio visible obrado en la vida del hombre perdonado. Así es siempre. ¡El hombre perdonado es un hombre visiblemente cambiado! Duodécima unidad de pensamiento: "De manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa." Meditación: Yo también te glorifico, oh Dios, por las vidas cambiadas que he visto —pruebas irrefutables de tu amor y gran poder. Y te pido que nos dejes ver más de esta gloria tuya. Concédenos un movimiento evangelístico que cambie multitudes de vidas, para que una vez más la gente se asombre y te reconozca como el Dios viviente y único Salvador. En el ejemplo dado arriba se observa que cada unidad de pensamiento es analizada. Luego, con la excepción de la novena unidad, el análisis conduce a una aplicación práctica. En la mayoría de los casos la aplicación se hace a la vida personal del lector. En un caso, sin embargo (la segunda uni¬dad), la aplicación es para la congregación de la cual el lector es miembro. Y en las últimas dos unidades la aplicación es general, para todo el pueblo de Dios. Las aplicaciones generalmente se expresan en forma de oraciones, y en éstas Dios es invocado a veces como Padre, a veces como Hijo y otras como Espíritu Santo. Además, las plegarias contienen todos los elementos de la oración cristiana: alabanza, acción de gracias, confesión, intercesión y petición. No quiero dejar la impresión de que es nece¬sario que uno siempre formule sus meditaciones por escrito. Por regla general no habrá tiempo para tanto. La idea es más bien la de insistir en el cultivo habitual de la práctica de analizar lo que leemos en la Biblia y de aplicar las verdades así descubiertas a nuestra propia vida por medio de la oración. Si así lo hacemos, no tardaremos en compartir la experiencia del profeta Jeremías: "Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón" (Jer. 15:16). V. ESTUDÍE LA BIBLIA DE ACUERDO A UN PLAN Las cosas hechas a trochemoche no suelen salir muy bien. Aunque de vez en cuando escuchamos el testimonio de algún hermano que asegura haber encontrado el preciso mensaje que necesitaba por el sencillo procedimiento de abrir la Biblia al azar y leer lo primero que captó su atención, tenemos que insistir en que tales experiencias son poco comunes. Ocasionalmente encontramos una moneda tirada en la calle. Pero ninguno de nosotros se atrevería a sufragar los gas¬tos de su casa sobre la base de lo que pudiera así hallar. Preferimos buscar un empleo que tenga un plan definido de pagos.

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2 Los Primeros Consejos

INTRODUCCIÓN. Ahora Cristo vive en ti, Ya tienes la vida eterna garantizada. La presencia de Cristo en ti está garantizada, La presencia de Cristo en ti te asegura que tienes vida eterna. La presencia de Cristo en ti, te capacita para vivir una vida verdaderamente cristiana. La vida de Cristo es ahora tu vida. Recibe un especial saludo, a continuación te recomendamos lo siguiente: 1- LEER LA BIBLIA. La Biblia tiene 66 libros. Como tarea debes aprenderte de memoria los nombres de ellos. Cada librose divide en capítulos y versículos. Primero se busca el libro, después el capitulo, luego el versículo. Observa lo siguiente: abre tu Biblia en el libro de los Salmos, capitulo 37 versículo 4. Primero se busca el libro, después el capitulo que está señalado con un numero grande, luego el versículo que está señalado con un número pequeño. – Si lo has encontrado, ahí expresa lo siguiente. DELEITATE ASIMSIMO EN JEHOVA Y EL TE CONCEDERA LAS PETICIONES DE TU CORAZON. Te recomiendo leer el libro de san Juan, luego leer el libro de los Salmos. Proverbios, Job, para luego entra a un estudio fundamental bíblico. DEBES ORAR. Orar es hablar con Dios. Te recomiendo orar una hora todos los días. Jesucristo nos ordenó orar siempre y no desmayar. El apóstol Pablo dice que oremos en todo tiempo. Es decir orar por las noches cuando vayamos a dormir, al levantarnos, cuando tomamos nuestros alimentos cada vez que inicies una labor, sea en tu trabajo o en tus estudios, cuando emprendas un viaje, debemos orar en todo tiempo y por cualquier cosa orar y orar. DAR GRACIAS A DIOS. Debes dar gracias a Dios en todo, es decir en las buenas y en las malas. Te cuento que Satanás hará que en tu vida haya momentos infelices duros y difíciles con el propósito de que tu no le des la honra y la gloria a Dios, pero tú tienes que darle gracias a Dios en todo. De esa forma estas dándole la honra y la gloria a Dios. OIR LA PALABRA DE DIOS. Los mensajes que se predican en el templo llevan un propósito eterno. Te cambiara la forma de pensar. Los mensajes que se predican en los cultos llevan un contenido profundo para tu vida y para tu familia. Como una buena costumbre que edificará tu alma y prosperará tu conocimiento, acude a la escuela dominical. Herédale eso a tu familia y serán muy felices. CONCERNIENTE A OIR LA PALABRA DE DIOS. No todos los mensajes que escuchamos son buenos. Hay que tener mucho cuidado con los mensajes que seleccionamos especialmente los que se imparten en la televisión, la radio, mercados, autobuses. El buen mensaje es aquel que es sacado de la Biblia, te orienta te consuela y te llama a reflexionar, pero no te explota. El predicador llamado por Dios jamás lo hace por dinero, o por la fuerza, no te cobrara ni un solo centavo. Ten cuidado con aquellos predicadores que solo predican para ganarse un salario y no asisten a ninguna iglesia. Por favor no le hagas caso a las especulaciones ni al sentimentalismo de los predicadores falsos. DEBES ASISTIR A LOS CULTOS REGULARES. Fuiste hecho para la Familia de Dios. Mateo 22:37-39 Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo Esto es para darte a conocer ante tu nueva familia, al principio cuesta conocerlos a todos pero a medida que asistas a los servicios tendrás la oportunidad de relacionarte y fomentar una nueva amistad con los hermanos en Cristo que ahora son tus hermanos. Al llegar al templo no te quedes atrás, busca un lugar adelante cerca del altar para escuchar y observar cómo se maneja un servicio de adoración, después de haber orado lo suficiente en el altar siéntate y no te muevas, hasta que el culto termine, te recomiendo apagar tu celular, no salgas con el teléfono en el oído, se ve muy mal y es una falta de respeto a toda la iglesia. Te recomiendo asistir a los cultos del cuidado pastoral (células). En el lugar donde vives hay un líder que te estará invitando a asistir, inclusive te pedirá que apoyes dando permiso para realizar un culto en tu hogar, cuando eso suceda, invita a tus amigos y vecinos a que asistan a escuchar la palabra de Dios. APRENDIENDO A ADORAR A DIOS. Fuiste planeado para Agradar a Dios. MATEO 22:37-39 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. (Adorar es darle la honra y gloria al señor) Es, decirle palabras bonitas y agradables a Dios. El está en tu mente, en tus sentimientos y en tu voluntad, es decir que él está en tu corazón. También está en tu hogar, trabajo en el lugar donde estudias él está en todas partes. Como él está en tu corazón, solo adórale, cuando llegues al templo hazlo con alegría, con una sonrisa contagiosa, saluda a todos tus hermanos. 2-DAR CON GOZO. Es dar parte de tus ingresos económicos a la obra misionera de la iglesia a la cual perteneces. Es una acción voluntaria y generosa como un acto de adoración por lo que Dios ha hecho en tu interior. Tu ofrenda dice mucho de lo que sientes por ese inmenso amor de Dios. Hay momentos que no tenemos dinero y no podemos ofrendar, que eso no te haga sentir mal. También hay momentos en que si tenemos abundantemente, entonces es cundo podemos dar una preciosa ofrenda generosa, para honrar a Dios y sacar adelante el ministerio de la iglesia. LOS DIEZMOS. No es un asunto voluntario, hay que pagarlo. Corresponde el diez por ciento de tus ingresos que se dan mensualmente, semanalmente o quincenalmente, de acuerdo a la forma en que recibes tu salario o negocio. Los diezmos se pagan a la tesorería de la iglesia. NO TE DESANIMES cuando algo te salga mal. Cuando veas un error en tus hermanos, cuando los programas no salgan bien, cuando el líder o el pastor fallan, NO TE DESANIMES. Cuando no te tomen en cuenta, cuando te miran y no te saludan, cuando tu saludas y no te responden. No esperes que te saluden saluda tu primero. NO TE DESANIMES. El desánimo es un arma mortal de tu enemigo el diablo y él sabe cómo usarla para destruirte. Pondrá a uno de tus hermanos o a tu familia para desanimarte, pero la orden del señor es NO TE DESANIMES, SIGUE ADELANTE. Debes aprender de los errores de los demás. Aprende a crecer sano. LO QUE ES EL BAUTISMO. Ya eres una nueva criatura, has dado el paso fundamental, has nacido de nuevo, eres una persona arrepentida de tus pecados y también perdonado. Lo que te corresponde es bautizarte y seguir hacia delante creciendo en la vida cristiana. En este folleto encontraras una lección especialmente dedicado al bautismo.

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1 Importan los Estudios Bíblicos?

A algunos cristianos les parece que esto de hacer estudios bíblicos o pasar mucho tiempo metido en el texto de la Biblia es poco necesario - quizás hasta un poco aburrido. Otros cristianos están tan inmiscuidos en los quehaceres cotidianos que aunque están interesados en el estudio bíblico, no pueden encontrar tiempo siquiera para leer la Biblia. ¿Importan los estudios bíblicos? ¿Es necesario estudiar la Biblia para ser cristiano? ¿Es un deber espiritual ponerse a investigar el texto bíblico? Claro que la respuesta a todas estas preguntas es "sí". Es un deber, es necesario e importa. Pero aún más que esto, el estudio de la Biblia es un privilegio tremendo por varias razones. Tenemos una Biblia para estudiar Primero, el estudio de la Biblia es un privilegio histórico. En tiempos antiguos no había Biblias impresas disponibles para cualquier persona interesada en estudiar. En los primeros siglos del cristianismo no existía la imprenta. No había tecnología para producir copias de libros y cada copia de la Biblia era una copia hecho a mano por un copista profesional. Las Biblias de aquel tiempo eran muy caras, y además, el porcentaje de personas que podía leer era ínfimo comparado con lo que es hoy en día. Vemos rastros de esto en los textos mismos de la Biblia donde Pablo, por ejemplo, le dice a los colosenses que después de haber leído su carta se la manden a la iglesia de Laodicea para que ellos también la puedan leer. Una de las prácticas más antiguas de la iglesia era la lectura pública de la Biblia. Para los primeros cristianos la cuestión no era si deberían estudiar sus Biblias, era si iban a poder oír una lectura semanal de la palabra de Dios. ¡Imagínese cómo se hubiera sentido un cristiano del mundo antiguo si de repente le hubiéramos dado su propia Biblia junto con la habilidad de leerla! Todos pueden hacer estudio bíblico Pero también hubo razones ideológicas que mantuvieron el texto bíblico fuera del alcance del público general. Por muchos años se consideraba que sólo los eruditas y líderes religiosos podían interpretar la Biblia. Por eso la versión latina de Jeromé, la Vulgata, fue la Biblia de la iglesia medieval aunque sólo los líderes de la iglesia hablaban el latín. El razonamiento era, no podemos confiarle a la gente común con algo tan importante como la palabra de Dios. Sólo un pequeño grupo exclusivo podía interpretar el libro sagrado. El reformador Martín Lutero cuenta que cuando entró al monasterio y tuvo acceso al texto completo de la Biblia le sorprendió la cantidad de material del que nunca había oído. Este mismo Lutero fue el que abrió el libro que los líderes religiosos habían cerrado. Lutero hizo una distinción entre lo que decía la iglesia y lo que decía la Escritura y proclamó que la Biblia, interpretada por el individuo, era la última autoridad del cristiano. De esto surge el Protestantismo con un énfasis en el conocimiento personal de la palabra de Dios. Y también con el Protestantismo viene una ola de traducciones a los idiomas comunes (poco después de esta era llega la versión Reina-Valera). El tesoro escondido tras los altares de la iglesia y en las bibliotecas de los seminarios se convierte de repente en la propiedad de cada cristiano. Fue una verdadera revolución en la cual muchos sufrieron y murieron. Es una revolución que nosotros a menudo menospreciamos porque vivimos en un mundo de tanta abundancia y libertad. Los estudios bíblicos revelan a Dios Finalmente, es un privilegio estudiar la Biblia porque en sus páginas encontramos la revelación propia de Dios, que aplica a todos los seres humanos de cualquier era histórica. Cuando estudiamos el texto de la Biblia nuestras pequeñas mentes y limitados pensamientos se acercan a la infinita mente del Dios. Si tuviéramos cientos de años en este mundo e investigáramos todas las áreas de ciencia y conocimiento durante esos años, aún con eso nos faltaría tiempo para poder escudriñar un poquito de los pensamientos eternos de Dios. Nosotros somos limitados. Él es infinito. Nosotros no podemos llegar a él desde donde estamos. Esta es la gran cuestión humana: ¿Cómo podemos llegar a entender el universo en que vivimos sin una perspectiva que lo pueda abarcar? O, más personalmente, ¿cómo podemos llegar a entender el significado de las pequeñas huellas que trazamos bajo el sol sin alguien que nos guíe? La respuesta es que Dios en su infinita misericordia se humilla y se comunica con nosotros. Dios no espera a que nosotros lo encontremos por medio de nuestras investigaciones o pensamientos. Él se revela a nosotros. Él nos da lo que nosotros nunca podríamos obtener humanamente: el conocimiento de sus diseños y propósitos, su gracia y salvación. Dios se revela en su palabra, la Biblia, y nos da a conocer la sabiduría divina con la cual podemos entender el significado de nuestro mundo y nuestras vidas. La pregunta, entonces, no debería ser si es necesario, si tenemos que, si es un deber, o si hay que esforzarse a estudiar la Biblia. La pregunta debería ser ¿porqué estamos preguntando si el estudio de la Biblia es un deber? El estudio de la palabra de Dios es un privilegio sin igual.

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